Arabia Saudí, en la lista negra de la UE

Cuando empezaban a perder fuerza los ecos del escándalo del asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul, en el que presuntamente estaría implicado el heredero saudí, Mohamed Bin Salman, la Comisión Europea reaviva la polémica, aunque de forma indirecta, al publicar una lista de 23 países con “alto riesgo” de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, entre los que ha incluido a Arabia Saudí, Panamá, Irán o Túnez, y que tiene el objetivo de proteger los intereses financieros del bloque comunitario.

La comisaria de Justicia, Vera Jourová, fue la encargada de hacer pública la lista en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), explicando que es el resultado de un proceso “sólido, objetivo y técnico” basado en un análisis “claro” de los criterios establecidos en la quinta directiva contra el blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

El texto incluye los doce países identificados por Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (FATF), que son Bahamas, Botswana, Corea del Norte, Etiopía, Ghana, Irán, Pakistán, Sri Lanka, Siria, Trinidad y Tobago, Túnez y Yemen. A éstos se suman otros once países identificados por la Comisión con sus propios criterios: Afganistán, Samoa Americana, Guam, Irak, Libia, Nigeria, Panamá, Puerto Rico, Samoa, Arabia Saudí e Islas Vírgenes Americanas.

“Deficiencias estratégicas”, el eufemismo de la Comisión

Entre los criterios utilizados por Bruselas se encuentran, por ejemplo, las “deficiencias estratégicas” en la lucha contra el blanqueo o la financiación del terrorismo, la persecución legal de estas actividades, los poderes y competencias de las autoridades nacionales competencias o el intercambio de información sobre la verdadera identidad de los propietarios de empresas y fondos. “Saber quiénes son los verdaderos propietarios de compañías y fondos es una prioridad clave para nosotros. Desafortunadamente, todavía hay muchos países que no comparten esa información crucial”, indicó Jourová.

El documento todavía debe ser aprobado por los Estados miembros y la Eurocámara antes de ser publicado en el Diario Oficial de la UE. La comisaria checa reconoció que se trata de un tema “sensible” entre las capitales europeas, pero mostró su confianza en que éstas den su visto bueno a la lista. Jourová admitió, de hecho, que algunos Estados miembros mostraron sus dudas sobre la inclusión de algunos países en la lista. “Es una reacción natural ante algo nuevo”, y que no le sorprende.

Fuente: La Razón

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