Carta Abierta a la Opinión Pública Valenciana

“CONSELL VALENCIÀ DE CULTURA”

Un señor llamado D. Joan Lerma i Blasco, presidente de la Generalitat Valenciana , en el año 1985 creó el Consell Valencià de Cultura, ratificado por D. Eduardo Zaplana Hernández-Soro…otro señor. Por cierto éste señor nombró en el año 1996 a Santiago Grisolía, como presidente (eterno presidente) y… ahí sigue.

A modo de información vemos que en el TITULO I de sus estatutos, hablan: De las funciones del Consejo Valenciano de Cultura:

Artículo 3:

El Consejo Valenciano de Cultura es la Institución consultiva y asesora de las Instituciones públicas de la Comunidad Valenciana, en aquellas materias especificas que afecten a la cultura valenciana.

Velará por la defensa y promoción de los valores lingüísticos y culturales valencianos de acuerdo con lo que dispone la presente Ley.

Artículo 4:

Serán directrices inspiradoras de la actividad del Consejo Valenciano de Cultura:

a) El respeto a los principios que informan la Constitución y el Estatuto de Autonomía.

b) La objetividad, veracidad e imparcialidad de sus informaciones y propuestas, de acuerdo con criterios científicos e históricos.

c) El respeto a la libertad de expresión y de pensamiento, y a la libre creatividad cultural.

d) El respeto al pluralismo cultural y lingüístico de la sociedad valenciana.

El artículo 4º, fija las directrices sobre la actividad del Consell Valencià de Cultura, los motivos de su existencia y los fines para los que se creó. Observando sus diferentes apartados no podemos dejar de preguntarnos:

¿Objetividad, Veracidad e Imparcialidad? ¿Respeto a la Libertad de Expresión, de Pensamiento y a la Libertad Cultural? ¿Velar por el Pluralismo Cultural y Linguistico de la Sociedad Valenciana? ¿Imposición por las Buenas o por Decreto de su  Ideología Lingüística?

El Consell Valencià de Cultura en pleno entregando la Medalla de Honor del Consell a Pep Gimeno  “Botifarra”

En el año 2016, el Consell Valencià de Cultura decidió hacer un “homenaje” a la música de raíz tradicional valenciana a través de la figura del setabense Pep Gimeno “Botifarra”, del que podemos entresacar algunas de sus frases y “meritos”“soc un home senzill que es nega a tindre telèfon mòbil, carnet de conduir o internet”, otra: “El Himno Regional no me lo sé, además de que no lo canto”, otra más: Algunas de esas actuaciones (… ) fueron muy lejos de Xàtiva: en Tarragona, en Barcelona… “es muy pesado ir a cantar a Tarragona, por ejemplo, y tener que levantarte al día siguiente a las siete de la mañana para ir a trabajar” y la última: “En Barcelona acabo de ser uno de los invitados a la Festa de la Mercè y días antes estuve en Tarragona con la rondalla”. Evidentemente todo tiene arreglo en esta vida y por esa razón “Botifarra”tendrá campo libre: ¡¡¡pido una excedencia de seis meses…y ya está!!! Perdón, es que hasta ahora no habíamos dicho que Pep Gimeno ¡¡¡es funcionario!!! ¿Explicará esto muchas de las cosas relacionadas con el gran “cantaor”? ¿O qué…nunca ha cantado bajo una senyera valenciana, pero sí bajo una estelada?

Pep Gimeno “Botifarra”…y la estelada 

Veamos…¿Estos consejeros (21 incluido el presidente) del Consell Valencià de Cultura saben algo de Valencia (Castellón, Valencia y Alicante) y de su cultura? Es evidentemente una pregunta retórica: ¡pues claro que lo saben! 

¿Por qué nunca tuvo ese mismo reconocimiento Pilar García Comeche “Pilareta”? ¿No se lo merecía esta mujer, artista, embajadora, ama de casa, madre…? ¿Porque no estuvo adscrita a ningún partido político? ¿O simplemente porque era una valenciana del pueblo llano, transmisora de las tradiciones verdaderamente populares y cantaba en un valenciano del pueblo, enseñado de abuelos a padres y a nietos, a lo largo de los siglos?

Pilar García Comeche, “Pilareta”, va naixer en l’any 1930 en el barri de Russafa de la ciutat de Valéncia, i va morir el dia 14 de giner de 2017, als 87 anys d’edat. Va ser un dels grans referents del cant valencià durant més de 60 anys.

Pilar García Comeche, “Pilareta”

Des dels anys 1960 va portar el cant valencià per tota Espanya i Europa en grups folclòrics d’Educació i Descans (¡¡Claro!! era franquista por cantar en grupos folclóricos de Educación y Descanso)i a partir de 1976 en el “Grup de Danses La Senyera” fundat per ella mateixa. En 1983, en la plaça de Sant Pere de Roma, va cantar davant del Papa Juan Pablo II. En 1984 varen guanyar el Primer Premi Mundial en el Festival de Peixcara. Ha gravat cant valencià en 10 publicacions sonores en el Chiquet del Carme (1972) i Pastoret (1973), en el seu propi grup (1981, 1986, 1993) i ha intervingut en l’Antologia del Cant Valéncia d’Estil. En novembre de 2015, i ya en 85 anys, va entusiasmar a un Palau de la Música ple, en un festival dedicat a Joaquín Sorolla, en el que va mostrar les seues facultats junt al “Grup de Danses la Senyera”.

Pero “Pilareta” no es un caso excepcional, como ella existen muchos defensores de lo valenciano, menospreciados e incluso silenciados por la oficialidad política y cultural valenciana. El caso de esta grandísima artista es uno más, entre los ignorados por la oficialidad. Gente que preserva y transmite las tradiciones valencianas por todo el mundo, gente que logra con su trabajo ubicar a Valencia en el mapa y no sólo en el ámbito musical, también industrial, artesanal, cultural, audiovisual, científico e histórico, despreciados por las autoridades autonómicas.

Sigamos sumando…el mes de enero de 2017 se presentó en el Colegio Mayor San Juan de Ribera de Burjassot, la traducción a la Llengua Valenciana de “En Quixot de la Mancha”; traducción efectuada bajo las reglas ortográficas denominadas de la Real Academia de Cultura Valenciana.

En el mes de mayo se puso en contacto con el traductor “un señor, perteneciente al Consell Valencià de Cultura”, interesándose por “En Quixot de la Mancha”. El buen hombre se enteró de la traducción por los artículos y reseñas aparecidas en prensa, radio y televisión.

En aquellas fechas, los medios de comunicación difundieron la noticia de una exposición en el Congreso de los Diputados de España (Madrid), iniciada el 19 de abril de 2017, sobre las traducciones de El Quijote en casi todos los idiomas, aportadas por los diferentes embajadores acreditados en nuestro país, y las traducciones al catalán, vasco y gallego. Nadie se preocupó de enviar ningún volumen en nuestra lengua autóctona. Este componente del Consell, de forma no oficial, se puso en contacto con otros vocales haciendo ver la necesidad de que la traducción de esta obra en la lengua valenciana estuviera presente en dicha exposición. Durante esas conversaciones informales con alguno de sus compañeros, la respuesta fue: “deja esas cosas para los que entienden” y “esa no es la primera traducción al valenciano”. Cierto, existe una traducción de la obra cumbre de Miguel de Cervantes a la lengua valenciana, obra de Francesc Martínez i Martínez del año 1923. Un ejemplar de ésta traducción se encuentra en la Biblioteca Valenciana de San Miguel de los Reyes (Valencia) y no se tiene constancia de ningún otro ejemplar a día de hoy.

Y lo más importante: no se trata de si es la primera traducción al valenciano, ni si la traducción está hecha bajo unas normas ortográficas u otras; la cuestión es que habiendo traducción disponible ¿no debería haber estado ésta en esa exposición en las Cortes Españolas? ¿Cuál es la importancia de que fuese la primera, la segunda o la décima? ¿Por qué no se llevó, en préstamo, la que hay en la Biblioteca Valenciana, si es que la actual no era válida?

¿Por qué se le ocurrió al traductor utilizar les Normes la Real Academia de Cultura Valenciana, cuando lo políticamente correcto hubiera sido utilizar las de la politizada, excluyente y servil Academia Valenciana de la Lengua (AVL), impuesta por los gobernantes actuales, permitida, difundida y aplaudida por los anteriores? ¿Cómo se le ocurre a este Conseller bien intencionado, plantear e incluso mencionar una traducción bajo les Normes de la Real Academia de Cultura Valenciana?

Es una aberración, que por motivos políticos no exista un ejemplar en Lengua Valenciana de la maravillosa obra de Cervantes, en la Biblioteca del Congreso de los Diputados de España. Ni Normes de Castelló, ni Normalizado, ni Normes de la RACV. Nuestra Cultura se merece mucho más que la miopía y el daltonismo reinante tanto en el Consell Valencià de Cultura, como en la propia Generalitat.

La respuesta a todo esto es muy sencilla: años y años de adoctrinamiento, dejación de funciones por parte de la mayoría de los políticos, miedo a perder la opción de medrar,  pasividad de la Sociedad Valenciana autocomplaciente y narcisista, las subvenciones extranjeras y el autoexilio dorado; pagado con antelación, de algunos valencianos buscando mullido hogar y abundante escudilla en tierras norteñas,  traducido al Román Paldino o Español coloquial, cuentas corrrientes….muy, pero que muy saneadas.

Associació Cultural Templers de Burjassot©®

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