Claves para ahorrar en la factura de la luz

Entender la factura de la luz es un quebradero de cabeza para la mayoría de los consumidores, sin embargo, una correcta comprensión de los servicios que se tienen contratados y del precio que se paga por ellos, puede llevar a un importante ahorro económico.

Si se tiene en cuenta, además, que el 23 por ciento de los hogares de la ciudad de Valencia están en situación de pobreza energética y el 41 por ciento de la población española también lo está, de manera directa o indirecta, comprender la factura de la luz se hace imprescindible.

La cooperativa valenciana AeioLuz ayuda a las familias a descifrar su factura energética a través las oficinas verdes que algunos ayuntamientos, como Valencia, Alzira y Llíria, han puesto a disposición de los ciudadanos. A través de estas oficinas, las familias con menos recursos pueden llegar a entender su consumo y, por lo tanto, reducirlo de una manera evidente.

Salvador Moncayo, técnico de AeioLuz, explica que para entender la factura de la luz y poder ahorrar; «además de un importante esfuerzo de eficiencia en el uso de la electricidad, hay que tener en cuenta cuatro puntos clave: la potencia contratada, contratar la discriminación horaria, dar de baja los servicios adicionales y comparar los precios de la energía en las diferentes compañías eléctricas».

Así pues, la primera clave para ahorrar es ajustar la potencia contratada a las verdaderas necesidades del hogar. «Las compañías eléctricas obligan a contratar una potencia y cobran el kilowatio a un precio que varía de unas a otras empresas. Sin embargo, el usuario tiene derecho a ajustar la potencia contratada a su consumo real».

Hasta ahora, los kilowatios se contrataban por tramos de 1,1 kW, lo que suponía que por cada tramo menor contratado, se podía ahorrar alrededor de 60 euros al año, simplemente adaptando los hábitos de uso de la energía a esta menor contratación de potencia disponible.

Con el Decreto-Ley de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores que entró en vigor el pasado 7 de octubre, ahora se puede contratar la luz por tramos de 0,1KW, lo que supondrá una posibilidad de mayor ahorro.

La segunda clave es contratar la discriminación horaria, que puede suponer un importante ahorro económico. «Esta opción debe solicitarse a la compañía eléctrica. En invierno, el horario con la energía más barata comprende desde las 22:00 horas hasta las 12:00 horas del día siguiente. El usuario notará una importante disminución de la factura puesto que solamente con un 30 por ciento de consumo en esta franja horaria ya se empieza a ahorrar, y normalmente se consume más que esto en dicha franja. Si gestionamos nuestros consumos, el ahorro puede ser importante», asegura Moncayo.

Además, el técnico de AeioLuz explica que la discriminación horaria compensa siempre. «Hay que tener en cuenta que hay electrodomésticos como la nevera que siempre están conectados y que ya harían más de la mitad del consumo en horario barato. Y después, cada hogar puede ajustar otros usos como poner la lavadora o el horno en horario económico».

La tercera clave es dar de baja los servicios adicionales. Suelen ser servicios que ni siquiera sabemos que tenemos contratados y que, además, aunque cambiemos de compañía, se mantienen. Estos servicios suelen aumentar bastante la factura de la luz y en la mayoría de las ocasiones, resulta bastante difícil darlos de baja porque se debe hacer uno por uno y de una manera específica.

La cuarta clave es comparar los precios de la energía, igual que comparamos el precio de otros productos cuando vamos a la compra. El usuario debe mirar en la factura de la luz el precio de la potencia contratada (c€/kW) y el de la energía consumida (c€/kWh). Y debe comparar ambos precios con otras empresas. «En España hay más de 350 empresas a las que se les puede contratar el servicio eléctrico. Igualmente, podemos optar por el autoconsumo con energías renovables, o incluso el autoconsumo compartido. Hay muchas opciones que el usuario desconoce y que le llevarían a obtener grandes ahorros en la factura energética», asegura Moncayo.

Cambios en el bono social

Uno de los factores que ayuda a ahorrar en la factura de la luz es el bono social eléctrico del que disfrutan muchos consumidores en España. Debido al nuevo Decreto-Ley de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores, la nueva normativa que se ha aprobado elimina uno de los supuestos: la contratación por debajo de 3 Kw, por lo que el 70 por ciento de los bonos va a desaparecer. Sin embargo, el bono social eléctrico, cuyo plazo de renovación se amplía hasta finales de año, permanecerá para familias numerosas, pensionistas, que mejoran respecto del anterior modelo porque pueden tener unos ingresos adicionales al año de hasta 500 euros sobre la pensión mínima, consumidores vulnerables y personas en riesgo de exclusión.

Además, el nuevo decreto incluye los supuestos de familias monoparentales, unidades familiares con personas con diversidad funcional de más del 33 por ciento y hogares con personas dependientes de grado II o grado III. Todos los supuestos condicionados a las rentas establecidas. Y una novedad muy especial es que a partir de enero se pone en marcha el cheque calefacción para todas las familias que tengan concedido el bono social eléctrico, que recibirán directamente un importe relacionado con la zona climática donde vivan.

Fuente;: La Razón

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