Cuatro años muerta y momificada pagando el alquiler y cobrando la pensión

La Policía halla el cadáver de una mujer que falleció en su casa de Valencia sin que nadie extrañara su ausencia

María Amparo murió hace cuatro años y nadie reparó en su fallecimiento hasta que esta semana un vecino halló su cadáver momificado de forma natural. Sucedió en Valencia, en el barrio de El Cabanyal, donde a algunos conocidos de la mujer –que en la actualidad tendría 78 años– les extrañaba su ausencia, pero no se habían interesado por ella.

No habían notado olor a putrefacción, el signo que acaba por descubrir la muerte de personas mayores que viven solas. Este caso fue distinto y sus vecinos pensaban que se había marchado, a pesar de que durante esos cuatro años hubo ropa en el tendedero que nadie recogió. Alguno de ellos pensó que se había ido a Argentina, dado que pudo trabajar en ese país, según varios vecinos, y tenía familiares allí, según otros.

María Amparo murió sola por causas naturales, de acuerdo con las primeras pesquisas, pero siguió cobrando la pensión y pagando los treinta euros del alquiler de su casa -propiedad de un fondo de inversión- según desveló «Levante-EMV». Tenía los recibos domiciliados, al igual que la jubilación, por lo que a efectos económicos constaba como si estuviera viva. Pero no era así.

La mujer disponía de dinero en una cuenta corriente y tenía al día los pagos de alquiler, luz y agua, según han informado fuentes del Ayuntamiento de Valencia, que han indicado que nunca había acudido a los servicios sociales municipales.

La anciana falleció en su cocina. Y allí permaneció cuatro años, según los primeros indicios. Sin embargo, su cadáver se momificó de forma natural. Un proceso poco habitual.

María Amparo vivía en una casa antigua de dos plantas en el distrito Marítimo de Valencia. Su vecino observó desde un patio interior lo que creyó que eran unas piernas. Llamó al 112, que dio parte a la Policía Nacional. Los agentes desplazados hasta el inmueble junto a los bomberos hallaron el cadáver, que no presentaba signos de violencia. La casa, además, estaba en orden. Todas las puertas y ventanas de la casa estaban cerradas a cal y canto. Un hermetismo que pudo haber facilitado el proceso de momificación.

En busca de una hermana

La autopsia, que todavía no se ha practicado, determinará las causas de la muerte, si bien todo apunta a causas naturales, según las fuentes. Además, está pendiente la plena identificación del cadáver ya que no se ha podido tomar la huella dactilar debido a su estado de momificación y, por tanto, tendrá que confirmarse a través de pruebas de ADN.

Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía están intentando localizar en España a la hermana de la mujer, que al parecer estuvo viviendo en Mallorca pero actualmente no reside allí.

Fuente: ABC

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