Día 1 de juicio por el caso que conmocionó Pioz

Diez testigos, más de una veintena de agentes de la Guardia Civil, ocho peritos, forenses y vecinos de la vivienda de los hechos, entre otros, participarán desde hoy a lo largo de seis sesiones en la vista oral que se celebra en la Audiencia Provincial de Guadalajara por el llamado crimen de Pioz. El acusado es un joven brasileño de 22 años, Patrick Nogueira, que presuntamente asesinó a sus tíos y los dos hijos menores de la pareja el 17 de agosto de 2016 y para quien la Fiscalía pide prisión permanente revisable por cuatro delitos de asesinato.

La línea de defensa del individuo, que lleva ya dos años en prisión provisional, se prevé que pase por determinar que actuó bajo alguna «anomalía o alteración psíquica». Y es que, además de cometer cuatro crímenes atroces, el acusado fue enviando fotos por WhatsApp de lo que iba haciendo a un amigo de Brasil.

Según el escrito del Ministerio Público, el acusado llegó a España en marzo de 2016 y, entre abril y el 9 de julio de ese año, residió junto con su tío, la esposa de éste y los hijos menores de ambos en un piso alquilado de Torrejón de Ardoz (Madrid).

El 9 de julio la familia se trasladó a vivir a Pioz (Guadalajara), fijando su residencia en el chalet de la Urbanización La Arboleda, y el acusado se trasladó dos días después a una vivienda en el municipio madrileño de Alcalá de Henares (su compañero de piso también está citado para declarar). Fue el 17 de agosto de ese año cuando, por motivos que tratarán de dirimirse en el juicio, Patrick decide acabar con la vida de todos los miembros de la familia que le acogió. Así, fue en autobús hasta el chalé llevando en su mochila un cuchillo que había comprado para tal propósito, cinta americana y bolsas de basura. También llevaba unas pizzas. Tras comer con la mujer y los hijos de su primo, que se encontraba trabajando es esos momentos, se dirigió a la cocina y, mientras la mujer de la familia se encontraba de espaldas en el fregadero, Nogueira la atacó por detrás cortándole el cuello. Murió casi en el acto y en presencia de sus hijos de cuatro y un años. Los menores, paralizados por el miedo, corrieron la misma suerte que su madre.

Con los tres cadáveres ya en el suelo, Patrick procedió a seccionar el cuerpo de la esposa de su tío e introdujo cada parte en cuatro bolsas de plástico. Cuando el padre de la familia llegó al domicilio hizo lo mismo con él. No fue hasta un mes después cuando el fuerte hedor que salía de la vivienda alertó a un empleado de mantenimiento y la Guardia Civil se encontró con la macabra escena. Dos días después, Nogueira huía a Brasil aunque acabó volviendo para ser detenido en España el 19 de octubre de 2016. Desde entonces permanece preventivo en la prisión de Estremera.

Fuente: La Razón

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