El Consistorio obligará a las fallas Sueca y Cuba a trasladar sus mercadillos por seguridad

El plan antiterrorista de la policía contempla vías de emergencia valladas como en la mascletà y calles libres de obstáculos y evacuación

El plan de la seguridad que estrenará estas Fallas el barrio de Ruzafa durante el encendido de las luces comienza a tomar forma. En principio no se precisará el traslado de ninguna falla, pero el refuerzo por la situación de alerta antiterrorista sí afectará a los mercadillos artesanos y los puestos de comida o bebida que instalan las comisiones falleras en sus demarcaciones.


Dos de las fallas que se verán afectadas directamente por este plan de seguridad y protección serán precisamente las que más público congregan, es decir, Sueca-Literato Azorín y Cuba-Literato Azorín, ya que plantan las fallas en Especial y además son las que más apuestan en el barrio por las luces.

Aunque el dispositivo no está completamente cerrado, en la última reunión de la junta de seguridad local ya empezaron a cobrar forma algunas de las novedades. El objetivo es disponer de un sistema parecido al que se aplicará en la plaza del Ayuntamiento durante la celebración de las mascletaes.

Los falleros quieren que la negociación para reubicar los puestos se haga de inmediato

La primera de ellas es que se establecerán vías de emergencia, es decir calles que tendrán unos recorridos vallados para el uso exclusivo de los vehículos de emergencia. En principio, estos tramos se situarán en la calle Puerto Rico, entre el cruce de Sueca y Cádiz y un segundo en Pintor Gisbert, entre la calle Cuba y la calle Filipinas.

Una segunda medida sería la de implantar en Ruzafa vías de evacuación, con calles en las que no estará permitido ocupar la calzada durante los espectáculos de las luces y que podrían estar valladas. Se trata de vías diseñadas para acoger un número importante de personas en el caso de que haya una avalancha.

En este caso, la propuesta es que sean la calle Sueca, entre Literato Azorín y la calle Centelles; y la calle Cuba, en el tramo de Literato Azorín a Centelles.

Y, por último, la junta local de seguridad baraja incorporar vías libres de obstáculos, es decir, calles pensadas para el tránsito de peatones, pero donde no se podría poner ningún tipo de instalación. Por lo tanto, tendría que quedar libre de puestos de comida o de elementos artesanales o falleros ni tampoco podría haber área de actividades o escenarios de las comisiones falleras. En este caso se estudia aplicarlo a buena parte de la calle Cuba y a un tramo de Sueca.

Si finalmente este refuerzo de seguridad se aprueba tal como se está estudiando, generará problemas al menos a las comisiones de Cuba-Literato Azorín y Sueca-Literato Azorín, ya que ambas instalan desde hace años los mercados artesanales y puestos de comida, ahora modernizadas con las furgonetas gastronómicas, en las zonas próximas a Centelles.

Se da la circunstancia de que las citadas comisiones ya han presentado en tiempo y forma los planos con las ubicaciones de las zonas de actividades y de los puestos de comida y mercados y esto supondría tener que buscar emplazamientos alternativos a escasos meses para que se celebren las Fallas.

Desde la agrupación de fallas de Ruzafa, reconocen que afortunadamente no se precisará el traslado de fallas, «pero estas medidas que están proponiendo ahora desde el Ayuntamiento de Valencia tendrían que haberse formulado bastante antes, con más tiempo y no tan encima de las Fallas», explica Guillermo Serrano, presidente del colectivo fallero.

Asegura que no están en contra de la seguridad, «pero a ver ahora dónde reubican los mercadillos estas comisiones. Hay que buscar una solución al tema». Recuerda que el pasado año ya se dejaron libres calles desde Pintor Gisbert y Puerto Rico a la Gran Vía, donde años atrás se ponían puestos, pero ahora habrá más medidas que se están tomando muy cerca de la celebración de las Fallas de 2018.

Reacciones

Desde Sueca-Literato Azorín reconocen que las vías de evacuación que se contemplan les pillan en pleno mercadillo. «Tendremos que dejar libre Sueca, entre Cádiz y Centelles, pero la única alternativa que vemos viable es trasladarlo a Literato Azorín, entre Cádiz y Sueca y veremos qué consecuencias trae».

Falta que la Policía se reúna y acuerden alternativas con los falleros y quedará pendiente saber si el túnel de la Gran Vía se cierra o no a los peatones durante los horarios de los encendidos de luces.

Estas comisiones de Ruzafa no serán las únicas de Valencia que tendrán que hacer cambios en pro de la seguridad, ya que en octubre la Policía Local ya comenzó a negociar los traslados de las fallas de Ribera-Convento Santa Clara (Telefónica) y San Vicente-Periodista Azzati. Finalmente Telefónica plantará frente al instituto Luis Vives y pondrá la zona de actividades y carpa descubierta en la calle Xàtiva. San Vicente traslada sus fallas y carpa a la plaza de San Agustín, a pesar de ser un punto de concentración de la Ofrenda a la Virgen.

Y es que si los cambios en Ruzafa serán importantes, en la plaza del Ayuntamiento también se han tomado medidas destacadas. Así, la calle de la Sangre ya no será la única vía de emergencia para el paso de ambulancias, se suma las Barcas. Y como vías de evacuación se unen Lauria, Periodista Azzati, Cotanda y En Llop para poder salir el público en caso de avalancha. Como calles libres de obstáculos se encontrarán Marqués de Sotelo, el Paseo de Ruzafa, San Vicente (entre María Cristina y plaza de la Reina) y María Cristina, hasta la plaza del Mercado.