Fisioterapia para mejorar disfunciones de succión

El bebé obtiene la leche a través de un proceso rítmico de tres fases correctamente coordinadas, succión, respiración y deglución. De este modo consigue la cantidad de leche para alimentarse en cada toma, siendo estas más o menos largas dependiendo de su apetito, a la vez que serán más cortas a medida que se haga más experto en el arte de la succión.

La frecuencia de alimentación en el bebé va a ser a su vez el promotor en la madre de la producción del volumen lácteo necesario para cubrir su demanda. Por ello, es importante que el profesional evalúe la toma del bebé al pecho, con el fin de detectar situaciones anormales con la intención de recomendar acciones rehabilitadoras apropiadas en caso de ser necesarias.

Para lograr una adecuada succión nutritiva, el lactante no debe presentar malformaciones en la cavidad oral o lesiones que puedan influir en las estructuras musculares o faciales que intervienen en una correcta coordinación del patrón succión-respiración-deglución. Así mismo, debe estar libre del efecto de ciertos medicamentos administrados a la madre durante el parto que pueden alterar dicho patrón.

Es fácil que el neonato que ha sufrido algún daño en alguna de las estructuras musculares o faciales sienta malestar, ya que se trata de un acto complejo que requiere la participación de gran número de músculos faciales (26 músculos de la boca, faringe y esófago) así como varios pares de nervios craneales (V, VII, IX, X, XI y XII), además del tronco y la corteza cerebral.

Cualquier alteración en alguna de estas estructuras, interfiere en la adquisición de los movimientos orales-motores efectivos para obtener el alimento.

El tipo de parto, al igual que repercute en la madre, también va a influir en el bebé y en su forma de alimentarse. Por poner algunos ejemplos, el uso de la oxitocina está relacionado con mayores niveles de estrés y cansancio en el bebé, revelando menos señales de succión, además de inhibir a la oxitocina natural materna. La anestesia administrada a la madre también hará que el lactante esté más somnoliento, facilitando el retraso de la primera toma al pecho.

Además de lo dicho, no podemos obviar los partos instrumentados (fórceps, ventosa, kiwi). Todos producen traumatismos que a menudo causan dolor en el neonato, cuya consecuencia se traduce en una amplia gama de disfunciones orales o succiones desorganizadas con el fin de compensar el daño que les produce realizar una «succión normal» o contrarrestan estas molestias adquiriendo posturas atípicas para lactar.

Todo es consecuencia de la dificultad que tienen estos neonatos para conseguir una correcta posición al pecho.

Por lo tanto, aun tratándose de prácticas inevitables en algunos partos complicados, no debemos pasar por alto que todos estos condicionantes pueden afectar al lactante.

Añaden un plus de dificultad a la lactancia, por lo que es necesario estar atentos y apoyar a la madre y al bebé a afrontar estos primeros momentos de lactancia ayudando, si es preciso, para que esta sea efectiva.

Por lo tanto, la evaluación de la succión es de vital importancia, ya que permite orientar para que la técnica de succión sea correcta y, de ser necesario, iniciar intervenciones oportunas dirigidas a corregir el problema.

Los estudios científicos existentes sobre las técnicas de fisioterapia para corregir las disfunciones orales son escasos, pero los que hay, avalan mejorías en el patrón de succión.

Por lo tanto, si como terapia es útil, a pesar de estar poco estudiada, debería tenerse en consideración como recurso terapéutico porque permite ayudar cuando se presentan alteraciones en la succión que ponen en riesgo la lactancia.

De momento, se trata de una especialización dentro del campo de la fisioterapia que no está financiada por el sistema público de salud, pero son muchas las opiniones de las madres que han podido beneficiarse de este tratamiento para poder continuar con la lactancia.

Al final, el resultado es que recurrir a este tipo de terapia les ha resultado mucho más económico que recurrir a la leche de fórmula.

En el artículo de la próxima semana, la fisioterapeuta Amparo Puchades Bort, explicará cómo la terapia cráneo sacral ayuda a apoyar la lactancia materna.

Pueden enviar sus preguntas a consultalactancia@larazon.es

Fuente;: La Razón

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