Las Fiestas de Sant Bult

Las Fiestas de Sant Bult

 
Los inicios de la tradición festiva en la Xerea: “Las Fiestas de Sant Bult”
 
La tradición nos cuenta que la imagen del Cristo de Sant Bult fue encontrada en el año de la conquista jaumina de la ciudad y Reino de Valencia. Estamos hablando, por tanto, de una imagen románica, de un cristo de campaña de reducidas dimensiones que recoge ya la idea del Cristo en majestad, el Cristo que ha vencido a la muerte. El nombre de Sant Bult vendría etimológicamente de la palabra latina “vultus” que significa “imagen de Cristo” y que tiene paralelismo con el Santo Volto de la ciudad italiana de Lucca que guarda muchas semejanzas con la imagen de la Xerea, y que era la imagen titular de la orden de San Juan del Hospital de Jerusalén.
Siguiendo las enseñanzas de la tradición este Cristo fue donado al barrio de la Xerea, antiguo arrabal musulmán anterior a la conquista, por Manuel Navarro, quedando en la obligación de los vecinos de la Xerea el realizarle fiesta y culto religioso anualmente.
 
 
Sant Bult “Festa de Carrer” en la Época Foral

 

 
En los archivos catedralicios de la Seu valenciana se recoge que, desde principios del siglo XIV el barrio de la Xerea tributa fiestas a la imagen de Sant Bult. Como bien podemos consultar en los libros de medievalistas como Rafael Narbona o de sociólogos como Antonio Ariño, la ciudad foral de Valencia era un espacio ritual donde las fiestas marcaban de manera absoluta el calendario y la imagen que sus gobernantes, els jurats, querían exportar de la capital regnícola. Valencia era conocida en toda Europa por su infinidad de festes de carrer, entre las cuales destacaba la de Sant Bult.
 
Durante toda la época foral, las fiestas de Sant Bult se mantendrían fieles al esquema típico de les festes de carrer valencianas combinando desde sus inicios su espíritu religioso con aspectos de carácter más lúdico y cívico. Todo ello plenamente relacionado con la espiritualidad mediterránea.

Poco a poco, hemos ido conociendo que la imagen de Sant Bult fue teniendo altares en diferentes iglesias de la ciudad. A falta de poder concretar cronologías, podemos saber que tenía un altar en la Seu valenciana, era la imagen patrona de los sacristanes de la Catedral, y que también estuvo residiendo en la iglesia de San Juan del Hospital, donde en el siglo XVI se le impuso la Cruz de Malta -propia de todas las imágenes hospitalarias-, así como en otras iglesias como la de San Esteban y el Temple. En la actualidad, con ocasión de las fiestas, la imagen se guarda durante una noche en la parroquia de Santo Tomás y San Felipe Neri.
Gogistes valencians
 
A pesar de todo ello, el barrio de la Xerea continuó teniendo la propiedad de la imagen y la custodiaba durante los días de fiesta. Los vecinos de la Xerea hacían valer ante la Iglesia sus derechos sobre la imagen de Sant Bult. Igualmente conocemos la existencia de un altar de Sant Bult situado en la actual esquina de la calle En Blanch y la Plaza de Sant Bult. Un altar que fue derruido a mitad del siglo XVIII en virtud de las ordenanzas municipales, dando testimonio de los nuevos gustos de la sociedad burguesa, que obligaban a la desaparición de los altares de las calles.
 
Los cambios en la Sociedad, y en la fiesta, en la Época Contemporánea

 

 
La sociedad contemporánea del siglo XIX con sus revoluciones liberales y el ascenso de la sociedad burguesa provocó, también cambios en las fiestas populares. A pesar de ello las fiestas de Sant Bult se mantuvieron. La tradición de la Xerea entorno de Sant Bult permaneció invariable a lo largo de los años pese a pertenecer al núcleo de las fiestas tradicionales provenientes de la época foral. De mitad del siglo XIX se conserva abundante documentación relativa sobre la “Asociación de Sant Bult” que era la entidad encargada de realizar las fiestas y los depositarios de la imagen. En sus Estatutos, visados por el Gobernador de la época, se estipulaba, por ejemplo, que la imagen no podía pasar más de 24 horas dentro de un recinto eclesiástico, así como que los vecinos de la Xerea estaban obligados a tributar fiestas a Sant Bult anualmente.

 

 

Diario de Valencia. 23 de mayo de 1915
Diario de Valencia. 23 de mayo de 1915
 

El Sant Bult, una imagen que trajo Santiago Apóstol

«El primer fin de semana de junio, el barrio de Sant Bult celebra la fiesta de la imagen que le da nombre, una talla que representa a Jesús clavado en la cruz y que pertenece al pueblo, no a la Iglesia, desde que se conoce, en el siglo XV.

El Cristo de Sant Bult es una imagen románica, lo que remite a que es prejaimina, escondida por los cristianos durante la dominación islámica de estas tierras. Es un Cristo no doloroso, victorioso, majestuoso. Bult en valenciano, evolucionado del “vult” latino, significa imagen de Cristo. 

Diario de Valencia. 23 de mayo de 1915
Diario de Valencia. 23 de mayo de 1915

 
La talla representa a Jesús clavado en la cruz, vestido con túnica, con tiara en la cabeza y un cáliz a los pies. Es de escasa altura. Fue hallada en un corralón del convento de Santo Domingo, hoy edificio de Capitanía. Era un anejo del cuartel de Infantería.

 

Un romance sitúa el origen de la imagen en los tiempos de los apóstoles, más concretamente la relacionan con Nicodemo. Mandaron hacer imágenes de Cristo que luego distribuirían por todo el mundo en sus viajes apostólicos de evangelización.

 

 

La pudo traer a Valencia Santiago Apóstol, según la tradición, o alguno de sus discípulos. Antes de la invasión musulmana alcanzaría gran popularidad y sería escondida con motivo de las primeras oleadas mahometanas, para salvarla de la destrucción. 
 
Tras la conquista de Valencia por Jaime I, ocurrió un incendio en la corrala citada y al ir a apagar el fuego, uno de los vecinos, Manuel Navarro, descubrió un pozo, en cuyo fondo encontró la imagen en perfecto estado. Cuenta el piadoso romance que en la oquedad había luz y una agradable fragancia. 
 
Está documentado desde el siglo XV que La Xerea, Exedrea o Sharea, barrio moro de la ciudad, festeja a Sant Bult, imagen que es propiedad del pueblo, en este caso de la vecindad, y no de la Iglesia, y que tradicionalmente se ha guardado en la Escuela Hogar de la calle En Blanch, un centro socio-cultural nacido alrededor de la devoción a dicha imagen, que cuenta con un cine y teatro.
 
 
Fuente: Voramar 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *