LAS VELADAS MUSICALES EN EL DOMICILIO DE LOS SEÑORES DE PUIG

LAS VELADAS MUSICALES EN EL DOMICILIO DE LOS SEÑORES DE PUIG (1)
O RELATO REFERIDO A TODA “LA MEMORIA HISTÓRICA”
Los señores de Puig eran una bonísima familia alcoyana que se trasladó a Valencia cuando sus hijos, por sus carreras, necesitaron otro ambiente y nuevos elementos. Tenía aquel matrimonio tres hijos: José María, universitario muy distinguido, como dio pruebas más tarde en su vida cultural, siendo catedrático, y en la política, consiguiendo la suprema magistratura de la ciudad de Valencia y ser elegido diputado a Cortes en varias legislaturas; Paulino, estudiante muy lúcido a la sazón de la carrera de ingeniero agrónomo, y Amalia, alumna del Colegio de Nuestra Señora de Loreto, todos ellos muy aficionados a la música. De los tres hermanos, Amalia había sacado una voz deliciosa, que supo educarla con su temperamento artístico y sus buenos maestros. En la Capilla del colegio era una delicia escuchar la voz potentísima de aquella alumna, modulada muy dulcemente, sintiendo lo que cantaba. Sabido es que en el citado centro de enseñanza, y más entonces, en que los colegios escaseaban, la sociedad más distinguida llevaba allí a sus hijas, y ello contribuyó a que antes de terminar su formación académica en el Loreto, ya tenía la señorita de Puig y Boronat un gran prestigio como cantatriz. A buen seguro, de haberle obligado las necesidades de la vida a seguir la carrera del teatro, hubiera rivalizado con las más famosas artistas.
Vivían los señores de Puig en la calle de Caballeros de Valencia, enfrente de lo que entonces era Audiencia, una casa muy espaciosa, con grandes salones. En ella se efectuaban unas reuniones íntimas, a las que sólo concurrían las amistades más cercanas, sin asomo de boato ni de vana presunción. Allí se escuchaba música, y el peso de la velada lo llevaba la hija de la casa, que interpretaba las obras entonces más en boga. En torno de Amalia Puig se formó una aureola de prestigio, muy justamente obtenida, y mientras permaneció soltera no hubo velada ni función benéfica en la que no tomara parte, con gran complacencia de todos los virtuosos de la música y viva satisfacción de los organizadores, que sabían que con ella aseguraban el éxito artístico y económico de la fiesta.
Años más tarde Amalia casó con don Felipe Gil, gran empresario. La vida matrimonial ya no le permitió dedicar al canto la atención de antes, pero aún en las grandes solemnidades, y a ruegos de sus amistades, accedía a intervenir porque nunca opuso reparo cuando se trataba de hacer el bien, y más aún si era a favor de alguna institución religiosa; no hizo en su vida más que sembrar bondades, como lo hicieron sus hermanos.
Nadie podía pensar que la que fue modelo de hijas, de esposa y de madre, y que tan deleitosamente recreara a cuantos la escucharon, tuviera tan horroroso fin: ya anciana, contando con 71 años de edad, fue detenida en el año 1937 por una partida perteneciente al Partido Comunista, al estallar el movimiento comunista, y encerrada en la cárcel, se le condenó a muerte, pena que sufrió “con gran estoicismo y resignación cristiana”; su delito: “ser seguidora de elementos reaccionarios” 
Sirva el presente relato para refrescar la “memoria histórica” de alguien.

(1) José Puig Boronat (Alcoy, 5 de octubre de 1857 – Valencia, 11 de marzo de 1927) Político. Estudió Derecho y Filosofía en la Universidad de Valencia. Fue catedrático de Historia y presidente del Ateneo Científico, Artístico y Literario de Valencia y en 1884 participó en la Comisión de Reformas Sociales reunida en Alcoy. Ingresó en el Partido Liberal de la mano de Segismundo Moret y fue elegido diputado provincial por el distrito Mar-Mercado y presidente de la Diputación de Valencia en 1902. Fue designado alcalde de Valencia a propuesta del gobernador civil Enrique Capriles del uno de enero al treinta de marzo de 1904. Tuvo que dimitir por las desavenencias con los republicanos y los liberal-demócratas de Eugenio Montero Ríos. En las elecciones generales de 1905 fue elegido diputado por el distrito electoral de Sueca y en las elecciones de 1910 lo fue por el de Valencia, con el apoyo del Círculo Liberal de Valencia, de los liberal-demócratas, así como de sectores conservadores que se oponían a la Conjunción Republicano-Socialista. No obstante, la coalición que reunió se rompió cuando votó a favor de la Ley del Candado propuesta por José Canalejas. De 1916 a 1917 fue senador por Valencia.

En las imágenes podemos ver parte de la página del Instituto Elcano en la que consta, junto con otros, la reseña de la muerte de Amalia Puig.

Articulo de:  Jesús Moya Casado