Quatre Carreres homenajea a Clara Parejo tras su año como fallera mayor infantil

La Agrupación-Sector agradece a la fallera de Zapadores-Vicente Lleó su labor en lo más alto de la fiesta representando a las fallas del barrio

El barrio de Quatre Carreres se ha acostumbrado en los últimos años a disfrutar de las sensaciones de que alguna de sus vecinas alcance lo más alto en la fiesta fallera. Desde 2010 han sido cuatro las que lo han conseguido y la última de ellas lo acaba de ser: Clara María Parejo, quien reinó junto con Raquel Alario hasta el pasado 10 de octubre.

En estas fechas se produce el ritual de los “homenajes”. Un proceso que, en épocas anteriores, se producía con las falleras en ejercicio y que en los últimos años se ha trasladado al momento en que ya hay vigentes otras falleras y otras cortes de honor. Esto descongestiona el apretado calendario y tambié sirve para que se dejar el cargo se produzca no bruscamente, sino mediante una “desaceleración”. En los últimos días ya se están celebrando estos particulares eventos mientras las falleras se readaptan a la normalidad. En el caso de Clara, a poder volver a su vida académica sin las exigencias de un cargo que le mantuvo ocupados los fines de semana y más de una tarde entre semana hasta el último minuto.

En el caso de Clara se produjo hay coincidencia perfecta entre sector y agrupación, con lo que todas las “fuerzas vivas” falleras se reunieron en la sala Canal (el mismo escenario donde, días atrás, celebraron el acto de despedida a las falleras mayores de la Agrupación y el festival infantil) para homenajear a la fallera de Zapadores-Vicente Lleó. El acto fue presentado por la anterior fallera mayor infantil del barrio, Ariadna Galán y en el mismo, el presidente del colectivo Jaime Hernica expresó el orgullo que ha representado para Quatre Carreres su presencia en el trono infantil de la fiesta.

No faltaron los delegados de sector, la corte infantil, algunas de las mayores con su fallera mayor, Raquel Alario, las falleras mayores y presidentes que compartieron con ella el 2016 y, en definitiva, las fallas de un barrio primordialmente residencial al que no se le agotan las buenas noticias.