Sánchez lee el artículo que quiso reformar para la plurinacionalidad

El PSOE siempre sostuvo que su receta para solventar el conflicto territorial en Cataluña pasaba por una reforma en clave federal de la Constitución, capaz de recoger las sensibilidades y las aspiraciones nacionales de ciertas regiones como la catalana. Este impulso se llevó al Congreso de los Diputados, con la creación de una comisión que sondeara el consenso existente y que avanzara en los trabajos. Sin embargo, la espantada generalizada de todos los grupos a excepción de populares y socialistas dejó claro que el acuerdo se antojaba aún muy lejano. En plena conmemoración del 40º aniversario de la Constitución, el Gobierno socialista ha abandonado el impulso reformista que abanderaba desde la oposición para no aportar «incertidumbre» en pleno periodo conmemorativo.

Y es en este contexto en el que el presidente del Gobierno se sumará hoy a los Reyes y a la Princesa de Asturias, entre otros personajes ilustres, para homenajear a la Carta Magna leyendo su articulado. Pedro Sánchez intervendrá en tercer lugar, tras Felipe VI y la Princesa Leonor, recitando el artículo 2. Este precepto constitucional es el garante de la «indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

Se dará la circunstancia, por tanto, de que Sánchez tendrá que defender y recitar el artículo cuya vigencia cuestionó abiertamente en su carrera a las primarias del PSOE en 2017. Entonces, en su programa «Por una nueva socialdemocracia» el aspirante a la dirección socialista abogaba por una reforma constitucional con el objetivo de «perfeccionar el reconocimiento del carácter plurinacional del Estado apuntado en el artículo 2 de la Constitución». «Una reforma constitucional federal, manteniendo que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español», apuntaba el documento.

A esta incongruencia se suma, además, que el entonces aspirante a líder de la oposición cambió este estatus por el de jefe del Ejecutivo de la mano de aquellos partidos que precisamente no defienden la «indisoluble unidad de la Nación». En paralelo a que Sánchez entone que España es la «patria común e indivisible de todos los españoles» se mantienen negociaciones con quienes no se consideran como tal para sacar adelante unos Presupuestos Generales del Estado que permitan al presidente del Gobierno mantenerse en La Moncloa. A día de hoy las conversaciones siguen desarrollándose a baja intensidad y el Gobierno no escatima en gestos y presiones directas a la Fiscalía para que retire el delito de rebelión, como exigen los soberanistas para apoyar las cuentas.

Tras el presidente del Gobierno continuarán la lectura de la Carta Magna la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, que leerá el artículo 3. El presidente del Senado, Pío García-Escudero, el artículo 4; los presidentes del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, los artículos 5 y 6 respectivamente; y la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, el 7.

Fuente: La Razón

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