Torres de Quart – c/Guillén de Castro, 90

as Torres de Quart, (Cuart o Cuarte) conocidas antiguamente como Portal de la Cal son una de las más conocidas puertas de la muralla medieval cristiana de Valencia. Se le decia de la Cal, porque desde 1650 toda la cal que entraba en Valencia tenía que entrar por esta puerta. Orientadas hacia poniente, fachada oeste de la ciudad, era el camino de entrada y salida hacia los pueblos y ciudades del interior de la peninsula. (El camino Real de Madrid) 

Era la puerta hacia Castilla cuyo camino pasaba por la población de Quart de Poblet de donde toma su nombre. El nombre de Quart proviene del latin “at quartum milliarium” que era la distancia a la que se encontraba la mencionada población. Un “miliarium” equivalía a mil pasos, y este a su vez se correspondía con 1 milla romana que vendrían a ser actualmente 1.480 metros. Por tanto Quartum miliarium equivale a cuatro veces una milla romana, echar los calculos correspndientes, y lo demás basta. 

Se trata de una de las cuatro puertas mayores de la ciudad de Valencia (Portals Grans), y venia a sustituir a un portillo anterior, construido en 1356, ya que se consideraba que este no estaba de acuerdo a la importancia de la ciudad y al trafico de personas y carros procedentes del interior de la peninsula. Las otras tres puertas mayores eran las Torres de Serranos (norte), la Puerta de San Vicente (sur) y la Puerta del Mar (este) (estas dos últimas ya desaparecidas). A titulo de curiosidad mencionaremos que las Torres de Quart son un metro más altas que las Torres de Serranos. Mide 34 metros de altura frente a los 33 metros que miden las de Serranos. 

 

Se encuentran emplazadas en la confluencia de las calles de Quart y de Guillen de Castro. En sus laterales todavía se puede contemplar algún pequeñisimo tramo de la muralla construida a partir de 1356 por Guillem Nebot durante el reinado de Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387) y que se salvaron de la demolición de las murallas en el año 1865. 

La construcción de las torres fue decisión de “Els Jurats” de la ciudad, de la “Fabrica de Murs e Valls” y del “Mestre Racional”. El proyecto de construcción es obra de Francesc Baldomar, estas dieron inicio en 1441 con los trabajos de preparación del terreno, para a continuación en 1443 comenzar las obras propiamente dichas. En las mismas junto a Francesc Baldomar (mestre piquer) y autor del proyecto, intervino Jaume Gallén como “mestre d’obra de la vila” (maestro albañil). Será en 1444 cuando Francesc Baldomar se incorpore definitivamente a pie de obra en el proyecto con su cuadrilla de “pedrapiquers”. 

A la muerte de Jaume Gallén en 1453, le sustituye como maestro albañil, Andreu Valero y continúa en las mismas Francesc Baldomar. Andreu Valero trabajará en las obras hasta 1464 en que es sustituido por Pere Bonfill y posteriormente por Francesc Biulalygua. 

Francesc Baldomar como maestro de obras será sutituido en 1460 por su discípulo Jaime Pérez que ya trabajaba en las obras de las torres. El motivo de la sustitución es que como maestro de obras que también era de la Catedral, tenía que dedicar todo su tiempo a ese menester. Jaume Pérez queda por tanto al frente de las obras hasta 1468 en que se hace cargo de las obras Pere Compte que trabajará en ellas hasta 1469. 

 

Maestros albañiles Maestros de obras
Jaume Gallén 1441 – 1453     Francesc Baldomar     1441 – 1460    
Andreu Valero 1454 – 1464 Jaime Pérez 1460 – 1468
Pere Bonfill   Perez Compte 1468 – 1469
Francesc Biulalygua          

Sus dependencias interiores fueron desde muy pronto, destinadas a diversos quehaceres. En 1562 la Diputación de la Generalidad del Reino ocupó una parte de las Torres como almacen de pólvora. Esto supuso el inicio de numerosas tensiones entre la autoridad militar y el Ayuntamiento de la ciudad por el control y utilización del edificio. 

Hacia 1626 una de sus torres se destinó temporalmente a prisión para mujeres prostitutas. Tambien la Casa Galera (una de las prisiones que tuvo Valencia) estuvo ubicada en el interior de las Torres de Quart. En el siglo XIX el gobernador militar volvia a reivindicar el uso del edificio como prisión esta vez militar. Seguramente el hecho de que las Torres de Quart estuvieran en uso como prisión es por lo que se libró de la piqueta cuando fueron demolidas las murallas de Valencia en 1865. 

El 1 de septiembre de 1931 el gobierno de la II República devolvía a la ciudad las Torres de Quart, tras haber sido declaradas el 3 de junio de ese mismo año Monumento Historico Artistico Nacional. 

El estilo de las Torres de Quart imita a las torres del castillo de Castelnuovo en la ciudad italiana de Napoles, que fue construido durante el reinado de Alfonso V el Magnanimo (1416-1458) por el arquitecto mallorquin Guillem Sagrera. 

El estilo arquitectónico de las Torres de Quart es un gótico arcaizante de influecia provenzal. La componen dos enormes torres construidas con mortero y cal por el sistema de encajonadas utilizando la piedra picada en los ángulos, arcos y cuerpos volantes. Estan asentadas sobre una basamento en forma de talud; son de base cilindrica en su parte frontal y seccionadas verticalmente en la parte posterior (de gola abierta). Ambas torres quedan unidas por un cuerpo central compuesto por un arco de medio punto en su planta baja (la puerta) y un arco apuntado en el primer piso. Por su funcionalidad defensiva la decoración no es un elemento por el que se pueda caracterizar este monumento. Disponia de un foso cegado en la actualidad. 

Las torres se distribuyen en planta baja, dos pisos altos y terraza. Hacia el interior de la ciudad podemos ver que la planta baja está formada en su centro por la puerta y ambos lados dos cuerpos cerrados. En el primer piso se abren tres grandes galerías descubiertas, mientras que en el segundo piso sólo se abren dos galerías que se corresponden a cada una de las torres. Estas galerías se abren a la ciudad mediante grandes arcadas ojivales. 

La comunicación entre plantas se realiza a traves de empinadas escaleras de tradición gótica adosadas al muro. El hueco de la escalera se protege por garitas de planta rectangular y tejado de piedra. 

Las bóvedas de las torres son de medio cañón apuntado con plementeria de ladrillo, las cuales se apoyan en arcos fajones que descansan sobre mensulas en el muro. En el cuerpo central la bóveda es de aristas. 

La mayor altura de las Torres de Quart se alcanza en las terrazas, amplias y diafanas, sólo interrumpidas por las garitas cilindricas de protección de los huecos de la escalera de caracol por la que hay que subir para acceder a la terraza. Rodeando el perimetro una linea de almenas reconstruidas en la decada de los años cincuenta del siglo XX, ya que las originales fueron destruidas durante la Guerra de Sucesión a la Corona de España. 

Las torres cilindricas se consideraban mas conveniente para resistir los nuevos cambios con el uso de la artilleria, asi como la sustitución de la piedra tallada por un muro de tapia lisa que facilitaba la la defensa. 


En 1441 comienzan las obras y el 6 de marzo del año siguiente de 1442, con el objeto de activar las obras se acordó que la asignación de mil florines anuales que se habia otorgado se elevase al doble. El 22 de agosto del mismo año de 1442 se hacia público mediante “crida” o pregón por las calles de la ciudad que, en tanto se efectuasen las obras de construcción del portal de Quart, nadie pudiese entrar cal en la ciudad, como no fuera con destino a estas obras. 

En el centro de la estructura, se encuentra la puerta que en su parte superior tenia al Ángel Custodio de la ciudad, pero después fue sustituido por el escudo del Reino de Valencia. A ambos lados del escudo del Reino los escudos de la ciudad, que son los que se conservan en la actualidad. 

En 1449 se colocaron las puertas de madera de entrada a la ciudad. Estas puertas miden cuatro metros de altura. 

Al ser una torre de defensa, tiene pocos elementos decorativos, practicamente reducidos a una moldura que recorre la planta baja de las torres y que acaba en el talud inclinado. Cubre la puerta una terraza con merlones defensivos que no tiene funciones de camino de ronda, sólo de defensa. 

En el centro de las torres, encima del arco de la puerta aparece un balcón o hueco octogonal por el cual podía atacarse al enemigo que se acercaba a la puerta y facilitaba la vigilancia del paso. Por una guia corria el rastrillo que cerraba la entrada de manera efectiva. 

Siguiendo el diseño trazado por el “mestre Francesc Valdomar” autor de excelentes obras en la Catedral y otros edificios notables de la época, se realizó la parte de la cantería, trabajandose sin interrupción, y avanzando las obras de tal manera que en 29 de abril de 1444 se comienza a trazar el portal, festejándose ello con un obsequio de pan, vino y cerezas, a “mestre Valdomar” y los demás trabajadores, a todos los cuales se les daría una comida extraordinaria -según el “Manual de Consells” consistió en pan, seis espaldas de carnero al horno, fruta y vino blanco y tinto- en 23 de junio del citado año 1444, con motivo de comenzar “a paredar les pedres” que circundaban la base de las dos grandes torres. 

Al maestro Francesc Baldomar, le sucede Jaime Pérez, el cual trabajó algún tiempo, encargandose despues de la continuación de las obras el famoso Pere Compte “molt sabut en l’art de la pedra”, que tan excelentes obras realizaría en Valencia, siendo la mas destacada la construcciòn del esplendido edificio de La Lonja. A Compte le sucedería en las obras Pere Bonfill. 

El acceso a las Torres se efectua por una empinada escalera de construcción reciente que accede al primer piso a traves de una puerta de arco apuntado. Esta puerta se situa en el lateral de la torre derecha (según se mira hacia el interior de la ciudad). Se cierra por una reja de hierro. 

Otra puerta, esta ya situada a nivel de calle se encuentra en el lateral de la torre izquierda. Y una tercera puerta se situa a nivel de calle en la parte posterior de la torre izquierda. Esta puerta la cierra una bellisima reja de hierro con el escudo de la ciudad. 

Ademas de estas puertas, las torres tienen a la altura del primer piso una puerta en cada lateral de la torre y que comunicaba con el paseo de ronda de las murallas. Puertas hoy cerradas ya que como hemos mencionado las murallas han desaparecido de la faz de la ciudad. 

Uno de los aspectos mas singulares de esta obra es que la planta esta dispuesta ligeramente en oblicuo, para adaptarse al trazado del camino de Quart que no era perpendicular a la muralla, sino que se abría en disposición diagonal 

Desde un principio consta que el Consejo de la Ciudad no utilizó las Torres de Quart como fortaleza para defensa de la ciudad, pues si bien la Diputación de la Generalidad del Reino por el año 1562 almacenaba allí la polvora necesaria para la defensa del territorio, y practicando por cuenta propia algunas obras, lo hizo sin duda a titulo precario, puesto que fue breve la ocupación. 

Por primera vez son utilizadas como prisión en el año 1585, con motivo del incendio de la antigua Casa de la Ciudad que estuvo situada a la entrada de la calle de Caballeros, junto a la actual Generalitat, incendio provocado por los presos que se hallaban recluidos en la cárcel municipal. Después cuando se habilitó para prisión las Torres de Serranos, pasaron allí los que aqui se encontraban pasando entonces a ser prisión de mujeres en 1626. 

El patriotico movimiento de 1808 contra la invasión de las tropas de Napoleón Bonaparte pusieron en conmoción al pueblo valenciano, quien necesitando los baluartes para la defensa de la ciudad, decidió trasladar las reclusas a otro lugar del interior de la ciudad amurallada. Cuando el 28 de junio de 1808 asomaron las tropas del Mariscal Moncey por la calle de Quart, (entre 8.000 y 10.000 franceses) el arranque brioso del pueblo valenciano se impuso contra las armas de los invasores que, repetidamente, no sólo fueron rechazados sino obligados a retirarse. 

Todavía en las torres, pueden observarse los impactos de la artilleria francesa que bombardearon la ciudad de Valencia al mando del Mariscal Moncey durante la guerra de la independencia. En el proceso de restauración se ha querido dejar las huellas de los impactos de bala de cañón, en recuerdo del sitio y toma de Valencia durante la Guerra de la Independencia contra el francés, en total se han contabilizado 132 marcas de bolaño (marcas de cañón) y mas de 1.000 perforaciones de proyectiles de fusil. 

Posteriormente, cuando el Mariscal Suchet, tras largo asedio logra la rendición de la ciudad, las Torres de Quart quedaron a disposición de la autoridad militar, continuando en manos militares después de ser evacuada la ciudad por las tropas francesas en 1813. Desde entonces la grandiosa fortaleza quedó convertida en permanente prisión militar. A pesar del derribo de las murallas en 1865, y la liberación en 1887 como carcel vulgar de las Torres de Serranos, la corporación municipal quiso recobrar las Torres de Quart y como las de Serranos, efectuar obras de reparación para devolver al grandioso edificio la belleza y esplendor que ocultaban las obras de interés carcelario allí realizadas. 

De los avatares de la Guerra de la Independencia nos ha quedado una lápida conmemorativa con el escudo de la ciudad, colocada por la Sociedad Lo Rat Penat que dice en letras rojas: Als heroes / de la guerra de la independencia / defensors de la ciutat / y de estes torres / En XXVIII de juny de MDCCCVIII / Lo Rat Penat / Per a recort, en lo primer centenari. 

Por encima de esta placa, otra lápida de mármol blanco dice: Ciudad de Valencia / Capital de Provincia / Puerta de Cuarte. 

Y en letras rojas pintadas por encima de ambas lápidas un vitor que alguien en alguna época quiso dejar para la posterioridad. 

 

A la izquierda de la portada una placa en bronce hoy totalmente ilegible pero que sabemos que decía: 

“A gloria e honor de nostre senyor i Deu Jhesus Salvador e senyor e del beanventurad sant Jordi aquest portal fon començat a XXII de juny de l’any de la nativitat de nostre senyor Mil CCCCXXXXIIII regnant lo escelent rei e senyor Nalfons rei d’Arago e de les deus Cicilies: essent jurats en Pere Serra i Mossen Guillem de Pertusa, generosos i Pere Andreu, Guillem Zaera, Lois Frigola y Manuel Lorens ciutadans”. 

Como en las Torres de Serranos, el Ayuntamiento ha emprendido lentas y costosas obras de reparación y reconstrucción del histórico edificio valenciano, y donde es propósito de la corporación municipal instalar un museo dedicado a las antiguas artes del hierro (forja), que tanta importancia ha tenido siempre en la historia gremial y artística de Valencia. Así en el año 1933 se procedió a una tímida restauración de las torres. Después de la Guerra Civil en la decada de los años 50 se volvieron a efectuar reparaciones entre las cuales se incluyó la colocación de nuevas almenas en lo alto de ambas torres ya que las que tuvo habian sido destruidas durante la Guerra de Sucesión a la Corona de España por las tropas bórbonicas de Claude François Bidal, marqués d’Asfeld. También de esta época es la liberación de las torres de todos los postizos efectuados para adecuarlas a su uso como cárcel. Por fin entre 1976 y 1982 el arquitecto municipal Emilio Rieta López procedió a una rehabilitación integral del edificio entre ellas la instalación de la escalera lateral neogótica que en la actualidad es la subida habitual a las torres, estando realizada con los sillares del desaparecido Palacio de Parcent. En 2007 se realizó una limpieza total del conjunto y se abren las torres a las visitas turisticas. 

Las Torres de Quart en el recuerdo