Trump: ¿Un accidente o está para quedarse?

¿Cree que una victoria de los republicanos puede allanar el camino para un segundo mandato de Trump?

Así es. Además, sería doblemente relevante porque históricamente en las elecciones legislativas en EE UU el partido que está en el poder es el que sufre. Trump ha sido especialmente polarizante y divisivo. Ha movilizado a muchos distritos que antes votaban por los demócratas.

¿Sería un fracaso si los republicanos pierden una de las dos Cámaras?

Una victoria de los demócratas en la Cámara de Representantes ralentizará la Administración Trump. Cabe recordar que hay muchos procesos judiciales e investigaciones abiertas. Una victoria de los demócratas en las dos Cámaras sería aún más relevante. El gran problema que pueden tener los republicanos es que Trump perdiera la capacidad de hacer nombramientos para el Tribunal Supremo. Siempre y cuando los republicanos conserven una mayoría reducida en el Senado, será suficiente para que los conservadores sigan teniendo mayoría de votos en el Supremo. Trump parece que se crece en medio del caos y la controversia. Para cualquier político normal, perder la mayoría en las dos Cámaras sería un desastre, pero no descontaría la posibilidad de que Trump encontrara la manera de sacar ventaja en un escenario legislativo tenso y atascado, especialmente si puede vender la idea de que el país está paralizado por la oposición de los demócratas.

¿Es Trump un paréntesis en la historia americana o está para quedarse?

Hay fuerzas profundas dentro y fuera de Estados Unidos que abrieron la puerta a Donald Trump para que ganara la Presidencia en 2016. No creo que todos esos factores que le dieron la victoria sean una excepción. Hay motivos para pensar que la política americana y el papel de Estados Unidos en el mundo no serían muy diferentes de lo que han sido en los últimos setenta años.

¿Los republicanos están obligados a irse hacia el extremismo político?

Los dos grandes partidos de Estados Unidos se han convertido en formaciones rebeldes. El bando más extremista dentro de los republicanos adquirió importancia desde el surgimiento del Tea Party. Pero también el Partido Demócrata se ha vuelto más extremista, especialmente en las primarias de 2016 con el sorprendente empuje del senador Bernie Sanders. A la élite del partido le costó mucho doblegar a Sanders, lo que demuestra que el Partido Demócrata está dividido entre el «establishment» y los «antiestablishment». Una victoria de los demócratas en la Cámara de Representantes ahondará esa división interna.

¿Por qué a los demócratas les cuesta tanto encontrar un dirigente con proyección?

Se puede decir lo mismo de los republicanos. No es un secreto que los dirigentes del Partido Republicano no se llevan muy bien con Trump. Vivimos momentos de gran división, no solo entre las élites de los demócratas y republicanos en Estados Unidos, sino también entre sus bases.

Fuente: La Razón

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