Una enorme tormenta y un gran huracán en Valencia

Tal día como hoy del año 1934, una enorme tormenta acompañada de un gran huracán descargó sobre la ciudad de Valencia y ocasionó una gran alarma entre el vecindario.

El periódico ABC daba así la noticia de esta gran tormenta:

“(…) causó grandes daños materiales, resultando algunos heridos. A las seis menos cuarto de esta tarde se ha desencadenado una aparatosa tormenta, acompañada de granizo y un formidable huracán, que tuvo al vecindario, en el poco espacio de tiempo que ha durado, en gran alarma; afortunadamente no duró más que un cuarto de hora, y aun así hay que lamentar enormes daños en edificios y arbolado(…). Los campos de maíz han quedado como si por ellos hubieran pasado con una tabla.
En el molino de la Esperanza, un hermoso nogal que había a la puerta lo arrancó de raíz y fue lanzado a más de veinte metros de distancia.
En un corral destinado a la cría de cerdos derribó una pared en una extensión de unos diez metros.
En la Papelera Levantina, derribó la chimenea: al desplomarse se hundió la techumbre de la nave destinada a las calderas (…). En el mismo camino de Burjasot, en el numero 96, y en un establecimiento de comestibles de Juan Bautista Viñals, arrancó una estantería de más de cuatro metros de ancha por tres de alta, que, haciéndola saltar por encima del mostrador, la lanzó en medio de la entrada. Los daños causados son de gran importancia. Un hijo del Sr. Viñals, de tres años de edad, recibió un golpe en la cabeza, resultando con ligeras heridas. (…)”

El molino de la Esperanza debe su nombre a la proximidad de un convento con ese nombre que existió desde 1509-1808 en el primitivo camino de Marjalena-Lliria (junto donde ahora se encuentra el huerto de la Estrella)

“Las primeras noticias que hasta la fecha poseemos sobre el molino de l`Esperança, corresponden a época bajomedieval (s. XV) haciéndose alusión a este artefacto como Molino de Johan de Claramunt “(…) na Ramoneta mare seua e muller del honrat en Miquel de Palomar. Et dien que en lo camí de Paterna ans un pont qui es en lo dit camí per lo qual camí pasen al molí del dit Johan Claramunt, que per algunes persones sia stada feta una almenara ab caxes e cuberta(…) per la cual discorren totes les aygues que venen en lo dit camí de Paterna e donen en la cequia de Mestalla…” (ARV, Governació (Litium), 2221, f. 15 r-v 19 maig1419)

En sus mejores tiempos era tan acreditado el molino de la Esperanza, que por su artesanal molienda, pasaba lo más selecto del molimiento traído desde todos los puntos de España. Una curiosa anécdota decía, que cuando traían para moler trigo de la capital de España, los carreteros de la Villa y Corte, pertrechados con las mejores caballerías solían presumir ufanos de lo rápido que hacían el viaje:

“A Madrid, con estos caballos, llegamos en una semana”

En una nave aneja al molino, conocida coloquialmente como la “Porcatera” y entre las muchas anécdotas que se cuentan de esta “porcatera” estaba la siguiente:

“…Que el corralot, o porcatera , i l’horta annexa, on havien montons d’arena, fa anys que la cedien a una trouppe d’artistes de circ que arribava a Valéncia per a actuar durant els mesos d’hivern. Allí en aquell lloc convivien estes persones ab els seus animals i les seues feres, i allí practicaven i ensajaven durant tot eixe temps els seus diversos eixercicis acrobàtics. Ab l’arribada d’este tan molt variat conjunt de persones, en el veïnat s’armava un gran revol. Durant el temps que transcorrien estes persones en la porquera, eren com de festa per al barri…”

Desde la bajada misma del puente de San José, o Pont Nou, en la parte correspondiente a Marchalenes, hasta que se alcanzaba la misma entrada del molino de la Esperanza según el mojón del Camí de Burjassot, había un kilómetro exacto. El vecindario de aquellos tiempos, cuando se pasaba el mencionado puente, se pensaba que era entonces cuando verdaderamente se encontraban en la capital, y antes de empezar la caminata, se solía decir : ¡ m’em vaig a Valéncia ! y cuando de regreso, veían cercano el referido puente, daba la impresión de que ya se encontraban en casa.

Desde 1916 la Papelera Levantina de “Monllor, Crespo y Compañía, fue santo y seña de un trozo de la actual Avenida Burjasot. Durante un tiempo, esta avenida fue denominada como de Adolfo Beltrán.

En las imágenes se pueden contemplar un plano del actual barrio de Marchalenes con un primer plano de las descripciones, donde podemos ver que con el nº. 3 se hace referencia al camino de Liria, actual Avda. de Burjassot; fotografía del Molino de la Esperanza antes de su destrucción; saco de arroz del Molino de la Esperanza con la marca “El tío Nelo”; publicidad de la Papelera Levantina; interior de la Papelera Levantina e imágenes en la prensa sobre los desperfectos ocasionados por la gran tormenta.

Jesús Moya Casado

Jesús Moya Casado es apreciado autor y colaborador de la web cultural del pueblo de Chert y con sus interesantes artículos epistolares presentes en la red de Internet, ayuda a engrandecer las olvidadas tierras del Maestrazgo, sus gentes y sus costumbres, acreditando con su contribución, el aprecio que siente por nuestro pueblo y permitiendo deleitarse con la gratificante lectura de sus escritos:

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