Al menos tres muertos en un tiroteo en un mercadillo navideño en Estrasburgo

Francia ha sido golpeada por un nuevo atentado, esta vez la ciudad castigada es Estrasburgo. Un hombre armado abrió fuego sobre las ocho de la tarde cerca del Mercadillo de Navidad, instalado en el centro de la capital alsaciana.

El balance de víctimas es confuso, el balance oficial provisional es de 3 personas muertas y 12 heridas, siete de ellas en estado grave, según informó la Prefectura, aunque diversos medios avanzaban cuatro fallecidos como consecuencia de los tiros. Las autoridades no tardaron en calificar el acto de terrorista, y la Fiscalía Antiterrorista se hizo cargo de las investigaciones.

El autor del atentado llegó al perímetro del mercado de Navidad por el puente del Corbeau, se dirigió hacia la calle Orfèvres, y allí abrió fuego hiriendo a varias personas que se encontraban en la calle y en las terrazas.

Jonathan, camarero, se encontraba en esos momentos sirviendo a sus clientes cuando oyó una fuerte detonación y salió a la calle corriendo pensando que se había caído el stock que tenía en la acera: «Cuando he llegado sobre la terraza he visto un cuerpo en el suelo, con sangre, contaba anoche en BFMTV, he avanzado un poco y he visto a una persona que se iba corriendo, con un arma en la mano». Jonathan volvió a oir de nuevo tiros, y se volvió corriendo para refugiarse en su restaurante, cerro las puertas, y todos los clientes se tiraron al suelo, a la espera de que el peligro pasara.

Inmediatamente, las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, y comenzó la caza al hombre, ayudados por varios helicópteros que sobrevolaban la ciudad. Antes de huir, el atacante fue herido por una patrulla de soldados de la operación Sentinelle que vigilaba el Mercado de Navidad, y se refugió en la zona de Neudorf, al sur de Estrasburgo.

El teniente alcalde de Estrasburgo, Alain Fontanel, que se encontraba en las inmediaciones del mercado de Navidad cuando se produjo el tiroteo, inmediatamente pidió a todos los ciudadanos que no salieran de casa hasta que la situación no hubiera quedado clarificada. Miles de personas quedaron confinadas en el interior de distintos recintos, como el deportivo Rhenus donde se celebraba un partido de baloncesto, en la Opera, en bibliotecas, cines o el Parlamento Europeo.

El terrorista fue inmediatamente identificado por las fuerzas del orden, tiene 29 años y ha nacido en Estrasburgo, donde frecuentaría medios radicalizados. Según el ministro del Interior, Christophe Castaner, «el individuo es conocido por hechos de derecho común». Además, era conocido por los Servicios Secretos, estaba fichado S, como todas aquellas personas que pueden presentar un peligro para la seguridad. Ayer mismo por la mañana, la gendarmería había desembarcado en su casa en el marco de una investigación sobre un robo, pero el hombre no estaba en su domicilio y no pudo ser detenido. En el registro, los gendarmes encontraron varias granadas.

El presidente de la República fue informado de los eventos cuando se encontraba con unos 400 diputados y senadores de La República en Marcha, puso fin a la reunión inmediatamente, y pidió al ministro del Interior, Christophe Castaner, que se desplazara hasta la capital alsaciana.

El mercado de Navidad de Estrasburgo tiene una afluencia de 2 millones de personas al año, y aunque los ataques no han tenido lugar en el interior, sí ha sido en la proximidad, donde hay muchos restaurantes y comercios.

En el año 2000, ya se logró desbaratar un proyecto de atentado con bomba en esta zona, junto a la catedral de Estrasburgo.

Cuando tuvieron lugar los atentados de París en noviembre de 2015, en las cafeterías y la Sala de cinciertos de Bataclán, se barajó la posibilidad de suspender el mercadillo, pero era una forma de dar razón a los terroristas, y las autoridades decidieron mantenerlo abierto, como han seguido haciendo cada año.

Entre los heridos se encuentra un militar que participaba en la operación Sentinelle, una operación del ejército desplegado tras los atentados de enero de 2015 en Francia para hacer frente a la amenaza terrorista protegiendo los sitios considerados sensibles, como es el Mercadillo de Navidad, que cada año atrae a dos millones de personas por estas fechas.

Fuente: La Razón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *