
Barberá intercambió ayer SMS con miembros de la dirección nacional desde el Senado. Entre sus interlocutores está el responsable de Organización, Fernando Martínez-Maíllo, hombre de confianza de Rajoy al que éste ha entregado la responsabilidad de gestionar el día a día del partido y de actuar con firmeza ante los casos de corrupción.
En su mensaje, Barberá confirma sus presiones para que Génova no la «toque» y critica a la presidenta del PP valenciano, Isabel Boning, encargada de la renovación. «Esto le puede pasar a cualquiera», alega. Exige que se defienda a los del partido y que se cumplan los Estatutos.
Barberá lleva tiempo presionando a la dirección popular para resistir sin dar un paso atrás políticamente y para mantener el acta de senadora. Como ya informó este periódico, desde Génova, en privado, se le han hecho llegar mensajes pidiéndole que reconsiderase su situación y optase por «una salida digna» antes de que los acontecimientos judiciales la colocaran en una situación insostenible. Pero ella se ha negado rotundamente, devolviendo incluso la pelota hacia arriba, según fuentes de la cúpula. En el sentido de que si a ella se le exigían responsabilidades, también habría que hacerlo con otros.
Ayer Génova movió ficha y atendió la demanda para que diese un «golpe» que limitase el desgaste que a las siglas, y al propio Rajoy, está generando la complicada situación en la que se encuentra el PP valenciano por la investigación que le afecta en materia de corrupción.
Source: Comunitat Valenciana