
La Comisión Europea (CE) anunció hoy que llevará a Polonia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por la reforma del Tribunal Supremo que, considera, «viola el principio de la independencia judicial».
«La CE mantiene que la ley polaca sobre el Tribunal Supremo es incompatible con las leyes europeas, ya que socava el principio de independencia judicial, incluyendo la inamovilidad de los jueces», explicó este organismo en un comunicado.
La decisión de llevar a Polonia ante el Tribunal de Justicia por su nueva ley sobre el Supremo, aprobada el pasado 3 de abril, llega después de que Bruselas haya solicitado a Varsovia en varias ocasiones que tome medidas para asegurar que las reformas no afecten a la independencia del poder judicial.
La reforma del Supremo es uno más de los contenciosos que mantienen Bruselas y Varsovia desde que el partido ultraconservador y nacionalista Ley y Justicia (PiS) ganara por mayoría absoluta las elecciones generales de 2015 e iniciara una serie de polémicas modificaciones legales que muchos entienden que pretenden consolidar su poder.
La ley que preocupa a Bruselas reduce la edad de jubilación de los jueces del Tribunal Supremo de los 70 a los 65 años, un cambio que pondría a 27 de los 72 magistrados en riesgo de ser obligados a retirarse anticipadamente y afectaría también al presidente de esta corte, que dispone de un mandato de seis años recogido en la Constitución polaca.
La CE activó el pasado diciembre el artículo 7 de los tratados comunitarios contra Varsovia, la primera vez que se usaba este mecanismo desde su creación, para pedir al Consejo Europeo que determine si hay un «riesgo claro de violación seria del Estado de derecho» en ese país.
Desde entonces, el Consejo, la institución que representa a los países de la UE, ha mantenido dos audiencias con miembros del Gobierno polaco para abordar este asunto, en las que la situación no ha progresado.
Por otra parte, una encuesta de la casa Estymator difundida hoy indica que el PiS ha aumentado su ventaja en cerca de un punto porcentual con respecto a agosto, y sumaría el 45 % de los votos de celebrarse ahora elecciones, seguida por la Plataforma Ciudadana (PO), con un 23,9 % de los votos. Las demás formaciones no superan el 10 %.
Fuente: La Razón