Cifras récord de detenciones de «sin papeles» en EE UU

La inmigración ilegal en EE UU vuelve a cifras récord: 144.278 inmigrantes sin papeles fueron apresados por los agentes de aduanas en mayo. Se trata de una cifra récord. Que supera todo lo registrado en los últimos 13 años. Sobre todo si tenemos en cuenta que 132.887 fueron detenidos en las inmediaciones de la frontera, que habrían cruzado de forma ilegal, y solo 12.000 en los puestos fronterizos, principalmente aeropuertos. Se trataría del tercer mes seguido en que el número de detenciones supera las 100.000. Todo apunta que hasta el 78% se trata de contingentes de inmigrantes centroamericanos, muchos de ellos menores (11.507), que huyen de la infernal realidad de El Salvador, Guatemala y Honduras para encontrar un futuro mejor el gigante del norte.

El director en funciones de la Agencia de Fronteras, John P. Sanders, no duda en sostener que «estamos en una emergencia en toda regla, y no puedo decir esto más fuerte: el sistema está roto». Para reforzar sus tesis, según el último informe de su agencia el número total en lo que llevamos de año fiscal (iniciado en octubre), es ya 676.315. En su informe explica que «las detenciones totales en la frontera suroeste por parte de la Patrulla Fronteriza de EE UU alcanzaron las 593.507 personas. En los siete años previos, el total más alto de detenciones en el año fiscal fue de 479.371 en 2014.

Un número que ya ha superado en un 24% hasta mayo de este año». La agencia se ha visto obligada a destinar a la frontera con México a varios cientos de agentes, hasta 700, normalmente emplazados en otros puntos. Para Sanders, «estamos experimentando una emergencia en todo el sistema que está afectando gravemente a nuestra fuerza laboral, instalaciones y recursos», dijo. Más de 19.000 personas están en custodia.

Por supuesto están servidas las suspicacias relativas a México, que según la Casa Blanca mira hacia otro lado antes que lidiar con unos contingentes que prefiere evacuar por el norte. La agencia Bloomberg daba noticia ayer mismo que a principios de 2019 el Gobierno mexicano habría acordado hacer frente a la sangría, comprometiéndose a apresar hasta 800 inmigrantes diarios. Precisamente para tratar el particular, y el disgusto de la Casa Blanca con los supuestos incumplimientos por parte del socio mexicano, viajó el miércoles a Washington el canciller de México, Marcelo Ebrard, recibido por el vicepresidente de EE UU, Mike Pence, en la Casa Blanca. Tocaba discutir sobre la subida arancelaria del 5% anunciada por Donald Trump como represalia, que podría dispararse hasta el 25%. En su opinión se están haciendo progresos pero no suficientes.

México está haciendo «un gran esfuerzo» en la frontera sur para controlar el flujo de migrantes, en especial los procedentes de Centroamérica, dijo la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. «El problema [de la migración] está ahí, latente, cuando veo las cifras del Gobierno estadounidense veo también que nosotros hemos hecho un gran esfuerzo en la frontera sur para ordenar esta migración y regularla», dijo Sánchez Cordero, que se comprometió a aumentar la seguridad.

La verdad es que los números son tan rotundos que ya encaja, como si de una profecía autocumplica se tratase, con las reiteradas denuncias aireadas por Donald Trump. Que lleva desde que anunció su candidatura a las primarias republicanas convencido de que el país vive una situación dramática, de invasión por tierra, mar y aire. Una emergencia que finalmente declaró en marzo contra las evidencias reunidas por las agencias gubernamentales.

Fuente: La Razón

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