Corbyn, en busca de unas nuevas elecciones anticipadas

El líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, reclamó ayer elecciones anticipadas, pero evitó pronunciarse sobre un segundo referéndum ante el Brexit durante el discurso con el que clausuró el congreso anual de su formación. La intervención tuvo lugar un día después de que los afiliados votaran, por una abrumadora mayoría, a favor de tener una segunda consulta, cuestión protagonista durante todo el cónclave. Pero lejos de aclarar si eso deja de nuevo la puerta abierta a la permanencia en el club comunitario, el veterano político pasó de puntillas sobre cuál es realmente la estrategia del partido respecto a las negociaciones con Bruselas.

Tampoco sorprendió. Y ya no sólo porque la cúpula apueste por la ambigüedad como estrategia electoral ante unos futuros comicios. Sino porque Corbyn nunca se ha sentido especialmente cómodo tratando la cuestión europea y se rumorea que, a diferencia de sus filas, es más euroescéptico que eurófilo.

Corbyn prefirió mostrar su propuesta de Gobierno, que pasa por reconocer a Palestina como estado, apostar por la nacionalización y subir la carga fiscal a los propietarios de una segunda vivienda.

El Brexit apenas ocupó cuatro minutos de la hora que duró su intervención. En este sentido, el veterano político recalcó que los laboristas sólo respaldarán un acuerdo de salida que mantenga a Reino Unido dentro de la unión aduanera -opción ya descartada por el Gobierno-, evite la frontera de Irlanda y proteja los empleos. “Es inconcebible que Reino Unido se vaya sin ningún tipo de acuerdo -matizó- así que si eso ocurre presionaremos para que se celebren unas nuevas elecciones generales”.

Aprovechando los aplausos de la grada, dijo en tono más bajo y de pasada: “Si eso falla, todas las opciones se pondrán sobre la mesa”. Pero en ningún momento se refirió a una segundo referéndum.

La posibilidad de una segunda consulta ha creado división entre la cúpula. La portavoz laborista de Negocios, Energía y Estrategia Industrial, Rebecca Long-Bailey, y el de Justicia, Richard Burgon, cerraron filas con John McDonell, portavoz del Tesoro y mano derecha de Corbyn, al afirmar que la política del partido pasa por «aceptar y respetar» el resultado del referéndum del 23 de junio de 2016 que dio la victoria al Brexit por un 51 % de los votos.

Sin embargo, el portavoz laborista del Brexit, Keir Starmer, proclamó que «nadie descarta» que quedarse en la Unión Europea figure como una opción en una hipotética nueva consulta e incluso adelantó que él mismo votaría por la permanencia en el bloque comunitario de darse ese supuesto.

Fuente: La Razón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *