
Podemos alcanzó ayer un principio de acuerdo con el PSOE para apoyar la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y que entren en ese órgano el magistrado del caso Gürtel José Ricardo de Prada, la exdiputada Victoria Rosell y el juez que llevó a Europa la ley hipotecaria, José María Fernández Seijo.
Este era el requisito esencial para que Podemos apoyase a Marchena. Horas antes de este acuerdo la podemita Rosell criticaba cómo se estaban llevando a cabo las negociaciones. Y es que le molestaba la posibilidad de que no entrase a formar parte del CGPJ.
Sin embargo, las redes le han recordado lo que tiempo atrás pensaba sobre la designación a dedo de los vocales del Consejo. ¿Lo han adivinado? Le parecía lo peor.
Fuente: La Razón