Cuando se rompió el Santo Cáliz

Tal día como hoy del año 1744, al Arcediano Mayor y canónigo de la Catedral, don Vicente Frígola Brizuela que actuaba de Preste en los oficios, al ir a sacar la Sagrada Forma del Santo Cáliz, este resbaló y cayendo, se rompió.

En aquellos tiempos se acostumbraba a utilizar el Santo Cáliz en los Oficios de Jueves y Viernes Santo para colocar en su interior la Sagrada Forma.

En los oficios del segundo de estos días, el 3 de abril de 1744, don Vicente Frígola Brizuela, con asistencia del arzobispo Mayoral, trasladó el cofrecito de plata que encerraba el Santo Cáliz con el Santísimo Sacramento a la mesa del altar mayor, y al tiempo de sacar dicho Santo Cáliz, y la Forma consagrada de su copa, resbaló aquél y se dividió ésta en dos mitades, quebrándose también una de ellas por la parte superior del labio, de la que se desprendieron dos pedacitos pequeños.

Recogidos inmediatamente y con todo cuidado los fragmentos, fueron colocados en el cofrecillo del Monumento y depositados luego en la Capilla de las Reliquias.

“Avisado el maestro platero Luis Vicent, acudió éste en la tarde de aquel mismo día con sus hijos, Luis y Juan, y se procedió á la recomposición de la referida copa, realizándose tan maravillosamente el trabajo, que ajustados y unidos los fragmentos de la piedra con diversos ingredientes, quedó la copa del mismo modo que estaba antes del desgraciado accidente. Para que la contingencia sucedida no fuera en perjuicio de la profunda veneración que siempre se había tenido á tan insigne reliquia, y con el fin de que no se dudase eran los fragmentos unidos y ajustados en dicha copa los mismos que se desprendieron, juraron voluntariamente dichos extremos los canónigos comisionados y los artistas que intervinieron en la restauración, levantándose acta notarial de todo ello.” (Protocolo del notario Juan Claver, año 1744, folio 583, volumen 3.238 del Archivo de la Catedral de Valencia).

El Canónigo quedó tan impresionado por el percance que enfermó y murió a los quince días.

Alfonso V “el Magnánimo” después de conseguir el Santo Cáliz de los monjes de San Juan de la Peña (Huesca) paso la reliquia al Palacio de la Aljafería de Zaragoza, seguidamente la depositó en Barcelona hasta el 6 de abril de 1432, fecha en que fue trasladada, con el resto del relicario real, a Valencia, y depositada en la capilla de santa Catalina del Palacio Real de esta ciudad.

En los viajes realizados a Valencia por los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI usaron este cáliz al celebrar sus misas.
En las imágenes se puede ver el documento de ingreso del Santo Cáliz en la Catedral de Valencia del año 1437 y fotografía actual del Santo Cáliz.

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