El Ayuntamiento de Valencia adjudica más de 5.000 contratos a dedo desde que gobierna

Comunidad valenciana. Valencia. Valencia 30-03-2017. Pleno del ayuntamiento. Fotografía de Irene Marsilla.
El equipo de Ribó desembolsa cerca de 44.000 euros al día en servicios adjudicados sin la convocatoria de un concurso público
Un total de 43.523 euros diarios durante 21 meses, una cantidad similar a la que, por ejemplo, correspondería a varias juntas de distrito (Tránsitos o Ruzafa) para proyectos de participación impulsados por entidades cívicas o vecinales durante un año. Sin embargo, la cifra corresponde a los contratos menores adjudicados por el actual equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Valencia entre julio de 2015 y el primer trimestre de 2017.

Así, en estos 21 meses, la junta de gobierno de Joan Ribó ha gastado 27,63 millones en esta modalidad de contrato que permite adjudicar directamente un servicio a un proveedor sin tener que recurrir a un procedimiento negociado o un concurso público. Una fórmula legal, con un procedimiento burocrático más sencillo, dirigida a cubrir obras o servicios puntuales y de carácter excepcional pero que se ha convertido en uno de los procedimientos más habituales entre las administraciones por la facilidad para asignar contratos a empresas o profesionales afines, de ahí que se conozcan como contratos a dedo.

Es, además, una figura muy usada por el tripartito (Compromís, PSPV y València en Comú), según se refleja en los informes trimestrales sobre esta modalidad que el Consistorio cuelga en la web municipal. Su selección, además, ha ido en aumento, pues han crecido un 30% en apenas tres meses, ya que el dato a diciembre de 2016 era de 19,86 millones repartidos en 3.742 contratos, según denunció el grupo popular en el Ayuntamiento de Valencia.

Los 27,63 millones actualizados se reparten en 5.029 contratos, un número que supera, por ejemplo, las 4.500 adjudicaciones a dedo que realiza el Ayuntamiento de Madrid cada año, según reconocía hace unos meses el concejal madrileño de Economía. Eso a pesar de que el presupuesto de este consistorio quintuplica al de Valencia.
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Por áreas de gobierno, son Medio Ambiente (Pilar Soriano), Cultura (Glòria Tello) y Gobierno Interior (Sergi Campillo) las que mayor volumen de inversión movieron mediante estos contratos con 5,52 millones, 4,87 y 4,38 respectivamente. Por contra, Movilidad (Giuseppe Grezi), Protección Ciudadana (Anaïs Menguzzato) y Participación (Jordi Peris) las tres áreas que no superan el millón de euros.

Cultura, a la cabeza

En cambio, por número de contrataciones, son Cultura (1.099 contratos), Alcaldía (965) y Desarrollo Económico (766) las que acumulan mayor número mientras que a la cola figuran Movilidad (67) y Desarrollo Urbano (126).

En la evolución de los 21 meses se observa que el tercer trimestre de 2016 está marcado en rojo tanto por volumen de gasto en adjudicaciones a dedo como en número: 5,88 millones y 1.018, respectivamente. Respecto a la comparativa entre el primer trimestre del año pasado y el de éste, la cifra fue similar (alrededor de 3,06 millones) pero se disparó el número de contratos, al pasar de 501 a 686.

Para el concejal popular Alfonso Novo los 27,63 millones demuestran «la improvisación y falta de previsión» del tripartito ya que «la figura del contrato menor es constante en su gestión». En este sentido, recordó que aunque es una figura contemplada en la Ley de Contratos del Sector Público «sólo debe emplearse en casos excepcionales». Novo también lamentó que no se dé cumplimiento a lo acordado en el pleno municipal y que los grupos de la oposición sigan sin poder acceder a los estudios.

Los contratos menores están pensados para importes inferiores a 18.000 euros (IVA excluido) en el caso de servicios o suministros o de 50.000 euros para obras. No podrán tener una duración superior a un año ni ser objeto de prórroga. Un informe de la Intervención General ya alertó del aumento de las contrataciones menores en el primer año de gestión del gobierno de Ribó.