El centro sigue con calles sucias y los vecinos exigen baldeos

Los consumidores se suman a las críticas por la falta de limpieza, que se aprecia en las zonas más turísticas de Ciutat Vella y el Ensanche

«Da asco levantar la tapa del contenedor». Así, de esa manera tan gráfica, resume la situación de las calles del centro histórico el presidente de la asociación de vecinos de Ciutat Vella, Rafael Mampel. El baldeo se hace más necesario que nunca estos días, además de la limpieza integral de los depósitos de basura. «Por dentro y por fuera», aclara el dirigente vecinal.

El pasado año, las Fallas se despidieron con lluvia, lo que se convirtió en el mejor aliado del Ayuntamiento para limpiar las calles con un riego añadido. En esta ocasión sucedió pero el primer fin de semana, cuando la ciudad todavía no estaba repleta de visitantes.

Y eso se nota. «En los callejones todavía queda bastante por limpiar, como donde está el casal de la plaza del Negrito. Ahí han hecho de todo, lo más suave orinar», comenta Mampel. Lo mismo ocurre en rincones próximos a la iglesia de Santa Catalina, donde «no se puede ni pasar todavía por los malos olores y el pavimento tan pegajoso».

En la misma plaza del Ayuntamiento había ayer tramos de aceras con restos pegajosos, mientras que ocurría lo mismo en el Carmen, en Blanquerías, la plaza Portal Nou y la calle Na Jordana.

Cuestión aparte son los contenedores, que han estado a rebosar durante todas las fiestas. Que sean multitudinarias tiene su reverso oscuro, en este caso oloroso. «Están todos que dan pena», afirma.

Lo mismo ocurre en calles del Ensanche. Fuentes vecinales aseguraron ayer que en la calle Jorge Juan todavía quedaba confeti de los últimos pasacalles falleros. Es decir, que no se ha limpiado en profundidad por zonas donde han transitado miles de personas estos días.

La Asociación de Consumidores se sumó ayer a las críticas de vecinos y comerciantes por la suciedad de las calles, pese al refuerzo con un millón de euros del gasto mensual destinado por el Ayuntamiento sobre un mes normal.

La entidad indicó que ha habido «mucha suciedad, falta de servicios de limpieza ante el dato histórico de visitantes y comportamiento incívico por parte de algunos».

Este año se han recogido 7.600 toneladas de basura en los días principales de la fiesta, aunque el problema ha sido que apenas pasaban unas horas de la limpieza, aceras y calzadas volvían a estar llenas de basura. Hasta mañana, según la estimación de la edil de Medio Ambiente, se mantendrá el repaso especial de todas las zonas de la ciudad.

La nota dominante de estos días es encontrarse con aceras pegajosas y faltas de baldeo. La retirada de las carpas desveló montones de basura que a primera hora de la mañana de ayer seguían sin barrer. Los jardines también se han visto afectados, pese a que los datos provisionales del Consistorio es que se han reducido los actos de vandalismo.

Entre otros aspectos a mejorar, la asociación de consumidores señaló la «excesiva permisividad con las comisiones falleras, causando más ruptura entre falleros y no falleros: necesidad de pensar más en el equilibrio entre ocio y descanso, en todo lo que se refiere a cortes de calles, petardos, verbenas y despertàs».

También se refirieron a los «cortes de calles excesivos e indiscriminados, dejando pocas plazas de aparcamiento», mientras que en el transporte público se han producido «retrasos, poco servicio en momentos de más necesidad tras los actos multitudinarios, colapso de personas y vehículos, especialmente al haber caído la fiesta en fin de semana».

Sobre los petardos, la asociación consideró que «por una parte se ha dado una falta de control en la venta (venta a menores de 12 años y venta sin adecuarse a los rangos de edad según categorías); por otra, disparo y lanzamiento de petardos indiscriminado. Es necesario recuperar en cada demarcación una zona».


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