El concejal Giuseppe Grezzi encargó proyectos de carriles bici antes de que los votaran los vecinos de Valencia

El grupo municipal popular critica que el concejal de Movilidad Sostenible «busque» a quien vote las obras que ya tenía preparadas

La concejalía de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Valencia gastó 34.484,5 euros entre mayo y noviembre de 2016 en pedir a varias empresas especializadas la redacción de proyectos de varios carriles bici que posteriormente salieron elegidos en los presupuestos participativos. Tres se harán, pero otro, el de las grandes vías, fue rechazado en la fase final, aunque el Consistorio sí abonó 5.808 euros por la redacción del proyecto de la infraestructura.

Así se desprende de las facturas de los distintos documentos a las que ha tenido acceso este diario. Además de los 5.808 euros gastados en el carril bici de las grandes vías, Grezzi pagó 10.466 euros por el proyecto de obras de construcción de un carril bici de la avenida de la Constitución y la ronda norte (en el que el Consistorio invertirá 347.000 euros este año, junto al calmado del tráfico en la avenida, los puentes y las márgenes del río) y 11.555,5 euros en la evaluación de alternativas en la avenida del Puerto, entre las que se cuenta la bajada del carril bici a la calzada, en la que el Ayuntamiento invertirá este año un total de 300.000 euros. El último proyecto por el que Grezzi pidió su redacción mientras aún ni siquiera había sido elegido dentro del proceso participativo es el carril bici en la calle Serrería. Gastó 6.655 euros en octubre de 2010. El proyecto salió adelante y el carril bici en Santos Justo y Pastor entre Manuel Candela y Serrería, relacionado con el proyecto aprobado, costará al erario público 210.000 euros.

Estos gastos de la concejalía de Movilidad Sostenible, tratados todos ellos como contratos menores sin publicidad porque no superan la cantidad mínima para que tengan que pasar por un concurso público tal como indica la legislación vigente, llaman la atención porque todos ellos se pidieron antes de que los vecinos votaran en los presupuestos participativos la construcción de unos carriles bici que, finalmente, copan el 25% de la inversión total del Consistorio dentro de este programa especial de participación vecinal. De hecho, los proyectos datan de antes siquiera de que comenzara la fase de valoración de las propuestas. Así, entre el 20 de octubre y el 30 de noviembre se podían presentar trabajos, pero la valoración de las propuestas por parte de técnicos municipales se desarrolló entre diciembre del pasado año y febrero de 2017 y la votación, entre el 7 de ese mes y el 3 de marzo. Tras esa votación, el carril bici en la avenida de la Constitución se llevó el 100% del presupuesto para el distrito de la Zaidía y el de la avenida del Puerto, el 80% del total para el distrito de Poblats Marítims. El carril bici en las grandes vías, una de las propuestas más votadas en fases previas, fue desestimado, aunque sí se aprobó uno en la gran vía Germanías, que unirá el de Antiguo Reino con el de la calle Ruzafa.

Cabe destacar, además, que de los 19 distritos, 12 han solicitado carriles bici. Sin embargo, solo uno de ellos sale de la mesa de trabajo especial formada por vecinos y agentes sociales de los barrios que se reunían en las Juntas de Distrito, donde se creaba un debate sobre las propuestas presentadas así como una priorización colectiva de las iniciativas existentes. La concejalía de Movilidad Sostenible declinó ayer hacer declaraciones.

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«Participación engañosa»

El grupo municipal popular criticó ayer el proceso participativo para invertir 7 millones de euros en los barrios de la ciudad, que el Consistorio puso en marcha ya el pasado año, por considerarlo «engañoso», ya que incluye «proyectos que ya tenían preparados. Han buscado a los usuarios de bicicleta para que los voten y así poderlos sacar adelante cuando los vecinos realmente no han pedido esas infraestructuras», lamentó ayer el concejal del grupo municipal popular Alberto Mendoza, predecesor de Grezzi en el cargo. «Le pedimos que no engañe más a los valencianos y que haga él las infraestructuras y dé la cara, que no se esconda detrás de los vecinos para sacar adelante proyectos que sólo quiere él y un grupo de amigos», aseguró Mendoza, que cree que Grezzi busca alternativas para sacar adelante sus proyectos y así reducir las críticas que recibe por los cambios en movilidad que está impulsando en la ciudad.

El edil del grupo municipal popular insistió en una idea que repiten casi como un mantra desde la llegada de Grezzi a la concejalía de Movilidad Sostenible: «Lo que decimos siempre: que intente gobernar para todo el mundo y no sólo para los usuarios de la bicicleta».