El general Carvajal llevaba su documentación legal al entrar en España

El juez de la Audiencia Nacional Alejandro Abascal ha acordado prisión provisional para el exjefe de cotrainteligencia militar de Venezuela Hugo Carvajal, detenido este viernes por la Policía Nacional en virtud de una petición de extradición de Estados Unidos.

El detenido, según han informado a Europa Press fuentes de la Audiencia Nacional, ha negado tener vínculos con el narcotráfico y las FARC, no acepta su entrega a Estados Unidos y asegura que tiene arraigo familiar en España.

Carvajal ha explicado al juez que sus familiares vinieron a España antes que él y que, cuando su familia se estableció en Madrid, él salió de Venezuela hace un mes, en barco, en una travesía de 16 horas hasta llegar a República Dominicana, desde donde cogió un avión comercial hasta Madrid.

A partir de ahora, Estados Unidos tiene que formalizar su petición de extradición, que resolverá la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Carvajal también ha alegado ante el juez que otro país, Holanda, ya rechazó con anterioridad la extradición por los mismos hechos sobre los que se va a pronunciar ahora la justicia española.

Carvajal, detenido ayer por agentes de la UDEF, de la CGPJ, llevaba, al entrar a España, su documentación legal que, por razones que se desconoce, tenía previsto utilizar en nuestro país, bien para alguna comparecencia pública u otras gestiones “oficiosas”, según han informado a LA RAZÓN fuentes de la investigación.

Al tratarse de una persona que había manifestado públicamente su oposición al régimen de Nicolás Maduro, se contemplan todas las hipótesis.

Sin embargo, durante su estancia en los calabozos de la Policía Nacional de Moratalaz, antes de ser llevado a la Audiencia Nacional, no ha hecho ningún tipo de declaración.

Carvajal entró en marzo por el aeropuerto de Barajas y, para sortear los controles policiales (su nombre figura entre los individuos requisitoriados por los EE.UU.) habría utilizado una documentación falsa a nombre de una persona cuyo nombre coincide con el del conocido entrenador de fútbol portugués, José Mourinho.

La falsificación, al tratarse de una persona que dirigió los Servicios de Inteligencia venezolanos, debía ser “perfecta” ya que sorteó sin problemas dichos controles. En cualquier caso, fue una maniobra instrumental ya que todo parece indicar que en algún momento pensaba usar su documentación legal.

La Policía investiga ya el origen del pasaporte falsificado y quién pudo fabricar el documento. El hecho de que escogiera un nombre tan sonoro, que, lógicamente, llama la atención, podría indicar que de alguna manera tenía asumida su detención. En el caso de que hubiera levantado sospechas y se hubieran revisado sus pertenencias, se habría encontrado la documentación legal y el arresto habría sido inmediato

Fuente: La Razón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *