
Francia se está planteando imponer un estado de emergencia para evitar que se repitan los disturbios de ayer, los peores que se recuerdan en más de una década, e insta a los manifestantes pacíficos a venir a la mesa de negociaciones, según ha asegurado hoy el portavoz del gobierno, Benjamin Griveaux. «Tenemos que pensar en las medidas que podemos tomar para que estos incidentes no vuelvan a ocurrir», ha declarado Griveaux a la emisora de radio Europe 1.
La Policía ha informado esta mañana de que 133 personas resultaron heridas en los disturbios de ayer y 412 fueron detenidas.
Fuente: La Razón