El pesquero español pone rumbo a España sin el permiso del Gobierno

La tripulación del pesquero español ‘Nuestra Señora del Loreto’ ha decidido hoy poner rumbo a España, pese a no contar con la autorización del Gobierno de Pedro Sánchez para entrar en aguas territoriales ni para desembarcar a los 11 migrantes que lleva a bordo desde hace ocho días, cuando rescató a una docena de personas en aguas del Mediterráneo cercanas a Libia.

Fuentes de la ONG Proactiva Open Arms han informado a Europa Press de que la decisión ha sido tomada por el capitán y por el armador del barco ante la «crítica» situación en la que se encuentra el pesquero español, que sigue a la deriva, enfrentándose a un temporal y sin un puerto asignado al que poder dirigirse para amarrar.

«Regresan a España con la dignidad de haber rescatado a personas en peligro de muerte y anteponen proteger sus vidas a las consecuencias que este hecho pueda acarrear», ha escrito el Òscar Camps, fundador de la ONG Proactiva Open Arms, en su cuenta de Twitter.

El pesquero español, cuya base está en Santa Pola (Alicante), se dirige hacia España, pero no podrán entrar en aguas territoriales salvo que reciba la autorización de la Dirección General de la Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Fomento. Se encuentra a aproximadamente 800 millas de la ciudad de la Comunidad Valenciana y puede tardar entre cuatro o cinco días en llegar, salvo imprevistos, según han señalado a Europa Press las mismas fuentes.

«No puedo seguir navegando hacia el norte, hacia el sur, hacia el este o el oeste, huyendo del mal tiempo sin tener una respuesta. No puedo sin tener un amparo para estas personas», ha manifestado el capitán del pesquero este sábado en un mensaje.

Sánchez se desentiende del pesquero español

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, instó hoy al capitán del pesquero español «Nuestra Madre de Loreto», bloqueado frente a las costas de Libia con los 11 migrantes a bordo, a respetar las leyes internacionales y dirigirse al puerto más seguro y cercano.

Sánchez se refirió a la situación de este barco en la conferencia de prensa que ofreció al término de la cumbre del G20 de Buenos Aires.

Al plantearle por qué no actúa en este caso igual que en el del Aquarius (al que dio acogida al poco de su llegada a la Presidencia del Gobierno), explicó que entonces no existía un puerto seguro y ahora sí.

El jefe del Ejecutivo recordó que todos, no solo el Gobierno de España, sino los ciudadanos y los barcos privados también, están sometidos a la ley internacional y la ley comunitaria.

A renglón seguido explicó que la ley internacional y la comunitaria son claras y, en casos como este, lo que se tiene que hacer es ir al puerto cercano más próximo y seguro.

«Ahora mismo existe esa posibilidad. Por tanto, recuerdo que tenemos que estar sometidos todos a la legislación comunitaria e internacional, y eso le pediría al patrón de ese barco», añadió.

Esta misma tarde, se ha conocido que el patrón ha decidido poner rumbo a Santa Pola aunque tenga que asumir las sanciones pertinentes por volver a España con los inmigrantes.

Atrapado en una fuerte marejada y olas por encima de los dos metros, la pequeña embarcación, con combustible y vituallas para apenas tres días, navegó sin rumbo a unas cien millas al norte de Libia y a unas 150 millas al sur de Malta, país que ha decidido cerrar su puerto.

Una situación crítica por la que el gobierno libio ha aceptado hoy, a través de los canales diplomáticos, hacerse cargo de estos migrantes. En declaraciones a la prensa, el portavoz de la Guardia Costera libia, el coronel Ayub Qasem, ha explicado que su país ha dado su consentimiento por razones humanitarias y «en reconocimiento a la labor de España y su cooperación en la formación dada a este cuerpo».

Motivos por los que este gobierno sostenido por la ONU ha ofrecido que los migrantes sean trasladados a la ciudad de Khoms, uno de los núcleos de contrabando de personas en Libia.

Aunque para el padre del capitán del pesquero español, José Durá, no se trata de la mejor opción ya que, según ha declarado a Efe durante la concentración que los familiares han celebrado en Santa Pola (Alicante), «no es un país estable».

«Si entráramos en Libia y ocurre cualquier cosa, que se amotinen, con la lentitud y pasividad que ha actuado el gobierno español moriríamos de viejos», ha lamentado este marinero que también ha confesado que si finalmente es una lancha de la guarda costera libia la que traslada a los inmigrantes a este país el «Nuestra Madre de Loreto» seguirá faenando.

«Convives con ellos, les tomas cariño, y saber que se van quedar allá, nos va a doler, pero intentamos solucionarlo lo mejor posible. La única solución que veo es que el barco venga a España, pero si recogen allí a los migrantes nos quedaríamos trabajando, porque somos marineros y nos buscamos el pan. Nuestra misión es trabajar, y si volvemos antes del 21 o 22 de diciembre vamos a perder la campaña», ha añadido.

Ayer, el barco de rescate español «Open Arms» alcanzó al «Nuestra madre de Loreto» y comenzó a socorrer a la inmigrantes. Uno de ellos fue evacuado a Malta por su mala situación.

Fuente: La Razón

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