El PP se reivindica como el centroderecha original y echa el resto en las municipales

Ni esconder al líder nacional, Pablo Casado, ni renunciar a las siglas. Ayer los populares demostraron que quieren más nunca volver a lo que les llevó a sumar grandes victorias, a reivindicarse como el «auténtico» partido de centroderecha, el «reformista» y «liberal». Fueron los adjetivos que utilizaron los intervinientes en el acto celebrado en Valencia y que marcó el primer acto importante de la campaña municipal y de las europeas.

El PPCV «paseó» a Casado por la ciudad. Ya lo hizo el día de San José y ayer se cuidó mucho de enlazar su visita con la celebración del Dia de la Mare de Déu del Desemparats, la patrona de la ciudad. «Gracias por venir. Tú sí que estás donde tienes que estar», dijo la candidata popular a la Alcaldía del «cap i casal», María José Català, quien aseguró que solo otra mujer del PP puede volver a poner Valencia «donde tiene que estar».

Al discurso local, en el que prometió llenar de «sensatez» todo los ámbitos de actuación y a impedir que «otros reescriban la historia de los valencianos», sumó el de no dar «ni un paso atrás en los derechos conseguidos». El compromiso iba dirigido directamente al votante popular que se ha alejado del partido disgustado por la simpatía que en algunos momentos el PP ha demostrado con Vox.

Pero sin duda fue el número dos del PP en las listas europeas, Esteban González Pons, el que fue más claro en su crítica a este partido. «Todos los nacionalismos son negativos, los catalanistas y los españoles, son el primer peldaño de la escalera del racismo y de la guerra de Europa».

Se reivindicó como el único valenciano que ocupa puestos de salida en el bloque de derechas, por lo que pidió a los valencianos que «no tiren su voto a la basura». Se comprometió a ser el embajador de la Comunitat en Bruselas e incluso se permitió dar un consejo a Casado. «Lo único que tenemos que hacer es recordar quienes somos y los servicios prestados a nuestro país. Somos el auténtico PP y no estamos divididos ni derrotados».

Por su parte, el líder nacional alabó la labor de González Pons en el Parlamento europeo donde lleva meses peleando por la naranja valenciana y a Català por ser la única que puede estar a la altura de la «gran Rita Barberà. Tienes su piel y su garra».

Pidió a los votantes que apuesten por el PP para que las autonomías en las que aún no se han celebrado elecciones y en todos los municipios para que puedan ejercer de contrapeso al proyecto del socialista Pedro Sánchez. «Los votantes siempre tienen la razón» pero a continuación quiso lanzar un mensaje, «votar es gratis, pero puede resultar muy caro».

También quiso demostrar en público su apoyo a la presidenta del PPCV, Isabel Bonig. «La dirección nacional está contigo. Has hecho una oposición firme y responsable y llegarás a ser la presidenta de la Generalitat valenciana».

Los elogios fueron de ida y vuelta. Bonig aseguró que el «destino está escrito» y que la historia volverá a repetirse. Aseguró que el PP logrará primero la Alcaldía de las grandes ciudades y de muchos municipios, después volverá a la Generalitat valenciana y finalmente el PP regresará a la Presidencia del Gobierno. «Voy a ser presidenta de la Generalitat. Lo tengo tan claro como que me llamo Isabel Plácida».

Mostró todo su apoyo a Casado y le prometió la ayuda de todos el PPCV para «cambiar España». También reivindicó la ideología de los populares como la única que permite dar soluciones a la gente. Atacó también el «falso feminismo» y reivindicó un partido «abierto y reformista» alejado del sectarismo.

Fuente;: La Razón

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