España sella su participación en el caza europeo de sexta generación

El pasado mes de febrero, España solicitó su adhesión al proyecto del futuro caza de combate europeo (FCAS, por sus siglas en inglés). Lo hizo la ministra de Defensa, Margarita Robles, rubricando con Francia y Alemania la carta de intenciones para incorporarse «en igualdad de condiciones» a este proyecto. Y ayer, finalmente, se oficializó en París la entrada de nuestro país en el también denominado «Sistema de Armas de Próxima Generación». Fue Robles la que firmó, junto a sus homólogas alemana y francesa, el acuerdo marco que permite a España entrar en un proyecto con vistas a sustituir los aviones de combate europeos, entre ellos los «Eurofighter», en el entorno de 2040.

Tal y como aseguró Robles durante el acto, «es muy importante estar presente desde el principio», añadiendo que «España va a participar en el 33 por ciento de los proyectos tecnológicos al igual que sus socios». Y es que la titular de Defensa en funciones quiso destacar «el compromiso de España de ser un socio y un aliado fiable y serio con liderazgo en un proyecto tan importante que va a suponer un cambio fundamental desde todos los puntos de vista: desde el de las Fuerzas Armadas y también de la industria española».

El acto tuvo lugar en el marco del Salón Internacional de la Aeronáutica y el Espacio de la capital gala y en él estuvo presente el presidente francés, Emmanuel Macron, además de las ministras de Defensa de Francia, Florence Parly, y Alemania, Ursula Von der Leyden.

Con este acuerdo, arranca un programa de cooperación europeo clave que continuará, en lo que respecta a España, con las negociaciones para la integración de la industria española en el «Estudio de Concepto Conjunto» y en los diferentes paquetes de trabajo de los demostradores tecnológicos, tal y como informa el Ministerio en un comunicado. La intención, tal y como aseguran desde el departamento que dirige Robles, es que la firma del primer contrato para la participación del sector industrial español tenga lugar a finales de este año.

Desde Airbus y Dassault, empresas encargadas del proyecto, celebraron la entrada de España en el programa destacando que nuestro país es «un bastión industrial en materia de aviones militares con experiencia en programas conjuntos de Defensa». Según explican en un comunicado, la fase de demostrador se prolongaría hasta mediados de 2021, dando paso al desarrollo de demostradores y la tecnología necesaria para un avión de sexta generación, transportadores por control remoto y una nube de combate aéreo. Todos estarían listos para volar en 2026.

Fuente: La Razón

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