Europeos residentes en Reino Unido, ¿y ahora qué?

Ante un escenario de absoluta incertidumbre y en medio del debate continuo entre brexiteers y el incansable “Remain”, LA RAZÓN tuvo la oportunidad de charlar con Juan Manuel de Faramiñán, catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, y como él bien dice, “una cosa es la política y otra la realidad cotidiana”. El litigio político que mantiene la primera ministra, Theresa May, con aparentemente el resto de Reino Unido es interesante pero, ¿quiénes serán los verdaderos damnificados en esta discusión? ¿Qué ocurrirá con los ciudadanos europeos, y por ende los españoles residentes actualmente en Reino Unido?

Pues bien, ayer mismo, la líder “tory” al fin dio un respiro a todos estos afectados y anunció que a fin de evitar “impedimentos financieros” para los comunitarios que deseen permanecer en Reino Unido tras el Brexit, a partir del 30 de marzo, cuando el proceso de solicitud se aplique en firme, se eliminará la tasa de 65 libras (75 euros) que cuesta ahora solicitar el “estatus asentado” que permite continuar en el país. Del mismo modo, May aseguró que el Gobierno “reembolsará” el dinero a aquellas personas que lo hayan solicitado anteriormente.

Dando por sentado que, como explica Faramiñán, “el divorcio sin duda traerá consecuencias importantes en la entrada y salida de ciudadanos británicos en Europa y viceversa”, mucho más afectados se verán los residentes europeos en Reino Unido.

Para qué sirve el “estatus asentado” y cómo puedo conseguirlo

Por otra parte, ¿qué beneficios trae este “estatus asentado”, según el Gobierno británico quienes lo posean continuarán siendo elegibles para servicios públicos como la sanidad y las escuelas, tener acceso a los beneficios de fondos públicos y pensiones, de acuerdo a las mismas reglas que ahora, y obtener incluso la ciudadanía británica si se cumple con los requisitos. Y para conseguir este nuevo estatus se necesitarán algunos documentos que se podrán presentar fácilmente a través de internet. Se requerirá: la identidad (a través del pasaporte o DNI) y una residencia al menos igual o superior a cinco años en Reino Unido.

Aquí te facilitamos la web que el Gobierno británico ha puesto a disposición de los ciudadanos comunitarios para poder registrarse y que el sistema les avise del momento en el que puedan hacer todo esto.

A partir de aquí, nos encontramos con tres situaciones posibles:

a) Ciudadanos europeos que tienen permiso de residencia permanente:

Aunque el periodo de implementación se extenderá desde que Reino Unido salga de la UE hasta el día 31 de diciembre de 2020, los derechos de los ciudadanos no cambiarán hasta el día 1 de enero de 2021. En el caso de que ya se posea un permiso de residencia permanente, la situación del ciudadano no cambiará. Aunque en este caso se podría solicitar el nuevo estado ya que podría ofrecer algunos derechos mejores.

b) Residentes que lleven más de 5 años en Reino Unido:

Todos los que se encuentren en esta situación deberán requerir, antes del 1 de enero de 2021, el “estatus asentado” si quiere permanecer en Reino Unido.

c) Residentes que lleven menos de 5 años en Reino Unido:

Circunstancia que incluirá a todos aquellos que vayan a vivir a Reino Unido desde hoy hasta el 30 de diciembre de 2020. Dichos ciudadanos aún no tendrán derecho a requerir el “estatus asentado”, sino que habrán de tramitar un pre-estatus que les permitirá residir en el país durante cinco años, para posteriormente poder adquirirlo.

Después del 1 de enero de 2021, la situación de ciudadanos extranjeros en Reino Unido pasará a ser competencia de las condiciones de fronteras que establezca el Gobierno británico.

A pesar del futuro incierto, el experto en Derecho Internacional, Juan Manuel de Faramiñán, lanza un ápice de esperanza, “hay muchos ciudadanos europeos que residen y trabajan legalmente en Reino Unido, tarde o temprano se deberán respetar sus derechos puesto que se trata de derechos adquiridos, y por tanto, inalienables”. Y es que “aún dentro de la gran incertidumbre que nos rodea, podemos prever que se dará un equilibro diplomático, una relación de reciprocidad”, concluye Faramiñán. Eso sí, es “muy probable o casi seguro” que a partir de ahora necesitemos pasaporte para visitar las emblemáticas islas británicas.

Fuente: La Razón

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