Falta de medicinas y desorden público: así será el Brexit duro según el Gobierno

El Gobierno británico admite que un Brexit sin acuerdo podría provocar desórdenes públicos en el Reino Unido, desabastecimiento de medicinas, y un aumento en el precio de los alimentos y el combustible. El Ejecutivo de Boris Johnson, cada vez más debilitado, se vio obligado anoche a publicar la famosa «Operación Yellowhammer». Partes del informe fueron publicadas el pasado mes de agosto por «The Sunday Times» causando gran controversia. Y Downing Street tuvo que publicar ayer el documento en su totalidad, tras una de las grandes derrotas sufrida el lunes en la Cámara de los Comunes.

Durante la última sesión que se celebró el lunes antes de que entrara en vigor la derogación de Westminster, Dominic Grieve, uno de los 21 tories rebeldes expulsados del partido que ahora está como independiente, presentó una moción que fue aprobada por 311 votos a favor frente a 302 en contra para que Johnson comunicara a los ciudadanos las consecuencias que podría acarrear el temido divorcio caótico.

El documento, de cinco páginas y fechado el 2 de agosto, prevé que en caso de que el Reino Unido abandonase el bloque sin pacto el 31 de octubre, el intercambio de mercancías a través del Canal de la Mancha se reduciría hasta un 40% del flujo actual desde el primer día, y las fricciones comerciales sustanciales en los puertos se podrían mantener «hasta seis meses». Esa situación «tendrá un impacto en el suministro de medicinas y productos médicos», subraya el documento.

La mayoría de las medicinas que llegan al Reino Unido lo hacen a través de los puertos del canal de la Mancha, lo que las convierte en un producto «particularmente vulnerable» a los bloqueos que podría ocasionar un Brexit duro.

Sobre la alimentación, el Gobierno prevé que decrecería la disponibilidad de algunos productos frescos, así como el de algunos elementos «críticos» para la industria, como ingredientes básicos, químicos y envases. Estos factores no llevarían a una falta de alimentos para la población, pero «reducirán la disponibilidad y la variedad de productos». También se incrementarían los precios, lo que «puede impactar a grupos vulnerables», señala el documento oficial.

En el escenario que baraja Londres, un Brexit sin acuerdo podría llevar a «protestas y contraprotestas a lo largo de todo el Reino Unido» que absorberían «una importante cantidad de recursos policiales». Al abordar las dificultades que se podrían encontrar los ciudadanos en las fronteras tras una ruptura abrupta con la UE, el Gobierno británico advierte de que las personas que viajen hacia o desde el bloque comunitario «pueden estar sujetos a mayores controles migratorios en las aduanas de la Unión».

El documento secreto dedica una sección a Gibraltar, donde espera interrupciones en el suministro de mercancías –incluidos alimentos– y medicinas, debido «a la imposición de controles aduaneros en la frontera con España».

Advierte de que se podrían producir retrasos de más de cuatro horas en la frontera «durante al menos varios meses». «Retrasos prolongados en la frontera a largo plazo pueden tener probablemente un impacto negativo en la economía de Gibraltar», advierte el Ejecutivo británico. El Número 10 reprocha además al Ejecutivo de Fabián Picardo que Gibraltar aún no ha tomado decisiones «sobre inversión en infraestructura de contingencia», como reformas en puertos o equipos de gestión de basura.

Fuente: La Razón

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