Fomento mantiene paralizadas carreteras clave para la movilidad

Las obras del nuevo acceso al aeropuerto de Alicante no se pondrán en marcha en lo que queda del año. La obra de la ampliación del tramo de la N-332 y la A-70 (4,5 kilómetros) perderá el presupuesto que tenía asignado para este año.

El motivo, según explican desde la Cámara de Contratistas de la Comunitat Valenciana, es que el Ministerio de Fomento ha extendido un acta de replanteo negativa y por tanto, se suspende el inicio de la obra.

La secuencia de los hechos es la siguiente. Ha transcurrido un mes desde que se firmó el contrato, pero la Administración general ha reparado en que no tenía todos los terrenos afectados expropiados y se ha visto obligada a realizar este trámite para exonerar a la empresa adjudicataria de cualquier responsabilidad.

Con esta resolución, la obra vuelve a la casilla de partida. En unas semanas se abrirá el plazo para pagar las expropiaciones al que le sigue el de alegaciones. Es decir, que será imposible que los trabajos se inicien antes de que acabe este año.

De hecho, el Ministerio de Fomento ha decidido detraer los dos millones previstos en los Presupuestos de 2018 y trasladarlos a otra actuación, a pesar de que la citada obra se licitó en julio del pasado año.

Ahora es la empresa adjudicataria, en este caso la UTE formada por FCC y Becsa, la que podría solicitar rescindir el contrato firmado si pasan otros cuatro meses sin que se expropien los terrenos necesarios para la obra. Además, podría demandar el tres por ciento del coste de la misma.

Desde la Cámara de Contratistas advierten de que esta situación puede no ser una excepción y alertan de que la ampliación de la V-21, la vía de entrada a la ciudad de Valencia por el norte, puede seguir el mismo camino.

La situación es muy similar. Se ha firmado el acta de replanteo negativa de un contrato firmado en marzo. El presupuesto que tiene adjudicado para este año es de cuatro millones de euros, pero si se prolonga la situación de parálisis actual todo apunta a que el Ministerio de Fomento podría repetir la operación de Alicante y trasladar esta anualidad a otra infraestructura.

La polémica V-21

A finales de septiembre, los socialistas evidenciaron su apoyo a la ampliación de la V-21 en el Congreso. Fue en la Comisión de Fomento y votaron a favor de que continuasen los procedimientos para ejecutar esta infraestructuras incorporando mejoras para reducir el impacto.

Sin embargo, tanto Compromís como Podemos critican el impacto que generará sobre la huerta, por lo que han reclamado en diferentes ocasiones que se cambie el proyecto.

Sin embargo, el PSPV advierte de que la obra debe continuar, aunque con matices. En la citada comisión defendió la necesidad de continuar impulsando la ampliación de capacidad de la V-21 entre Carraixet y Valencia, pero reclamando que durante la ejecución de las obras se mantuviera «un diálogo con los ayuntamientos afectados y la Generalitat Valenciana con el objeto, en su caso, de incorporar actuaciones que sean compatibles con la funcionalidad de la infraestructura y con el cumplimiento de la normativa vigente».

Fuente;: La Razón

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