Investigador del CSIC pide reducir el número de coches para hacer respirable el aire urbano

El profesor investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC y Premio Rei Jaume I 2013 en protección del Medio ambiente, Xavier Querol Carceller, recomienda «reducir drásticamente» el número de coches convencionales para volver a hacer “respirable” el aire urbano.

Querol ha hecho estas declaraciones en una conferencia dentro de un ciclo de la Cátedra Ciutat de Castelló de la UJI, en la que ha repasado algunas de las acciones del manual de instrucciones para volver a hacer respirables las ciudades.

Un camino que, ha afirmado, pasa para reducir drásticamente los automóviles convencionales que circulan por sus calles, según han señalado fuentes de la Universitat Jaume I.

La idea, según el investigador, «parecía utópica en España hace una década» pero ha agregado que ya «no lo es, como prueban los cambios que están experimentando sus grandes ciudades, a pesar de retrocesos puntuales como los de Madrid».

También ha destacado la necesidad de elaborar planes estratégicos metropolitanos de mejora de la calidad del aire, porque la política de movilidad tiene que involucrar a la ciudad y su área de influencia; Londres, París, Barcelona y otras grandes regiones urbanas diseñan ya la política de emisiones a esta escala, según Querol.

Finalmente ha señalado que las ciudades tienen que aprovechar el espacio que ganarán con la desaparición de miles de coches para lanzar “ambiciosos” proyectos de aumento de carriles bici, zonas peatonales y verdes, algo de lo que Holanda y Copenhague son ejemplos.

Querol Carceller es doctor en Ciencias Geológicas por la UB y especialista en geoquímica ambiental. Dirige un grupo de I+D de 25 personas que trabaja en temas ambientales, especialmente calidad del aire, y fue galardonado con el premio Medio Ambiente de la Generalitat de Cataluña en 2009.

Es vicedirector del Bureau Científico de EMEP de Naciones Unidas para la contaminación transfronteriza y miembro de varios grupos de expertos para redacción de directivas europeas de calidad del aire y de varios proyectos de asesoramiento a MAGRAMA y a varias comunidades autónomas y ayuntamientos.

Miembro del consejo asesor para la Unión Europea en el programa «Clean Air for Europe», de las Naciones Unidas y del comité científico asesor sobre calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud en el área de la Unión Europea, ha destacado por sus trabajos en la evaluación del impacto del accidente en la mina de Aznalcóllar y el diseño de medidas para paliarlo.

Fuente;: La Razón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *