La centrista Kramp-Karrenbauer, sucesora de Merkel al frente de la CDU

La Unión Cristianodemócrata alemana (CDU) eligió hoy como nueva presidenta a su secretaria general, la centrista Annegret Kramp-Karrenbauer, quien sucederá a la canciller de Alemania, Angela Merkel, tras 18 años al frente del partido.

AKK, como se la denomina, se impuso en la votación del congreso de la CDU, que tiene lugar en Hamburgo, al exrival interno de Merkel, Friedrich Merz y al ministro de Sanidad, Jens Spahn, ambos del ala derechista del partido.

La todavía canciller alemana, ha cedido hoy a los 1.001 delegados de su partido la elección del que será el nuevo presidente o presidenta de la CDU, en una votación determinante para el futuro político de Alemania y que curiosamente se ha celebrado en Hamburgo, la ciudad que vio nacer a Merkel, y a pocas horas de que la revista Forbes, y a pesar del ocaso que muchos ven en su figura, haya considerado a Merkel, por octavo año consecutivo, la mujer más poderosa del mundo.

Simbolismos aparte, la canciller mostró ayer su agradecimiento por la etapa en la que lideró la CDU. Tras llegar a Hamburgo, y durante un paseo por el recinto ferial de la ciudad, Merkel se refirió al «largo tiempo» en el que llevó las riendas del partido y aunque aludió a los altibajos, supo reconocer lo productivo de un tiempo que le alzó cuatro veces como canciller. Sobre la elección de hoy, solo aludió que es una prueba más «de que hay democracia». Ninguna alusión a los tres candidatos que optaban a la presidencia, ni mucho menos a las pugnas que en los últimos días se han perfilado aún más peliagudas.

Al final se ha impuesto el continuismo, representado por la secretaria general Annegret Kramp-Karrenbauer –o AKK, como es conocida–, frente al giro derechista con que se identificaba a los otros dos aspirantes: el ex jefe del grupo parlamentario Friedrich Merz y el ministro de Sanidad, Jens Spahn.

La verdadera lucha se disputaba entre AKK y Merz, ya que la candidatura de Spahn disonía de pocas opciones, aunque a diferencia de sus rivales, él sí tiene toda una carrera en política por delante.

AKK, de 56 años, llegó a la recta final como favorita y se consideraba que, de ser la elegida, serían mayores las posibilidades de que Merkel pueda completar como jefa del Gobierno esta legislatura, de acuerdo a su propósito de completar su cuarto mandato antes de retirarse como canciller. Merz, de 62 años y fuera de las estructuras de la CDU desde hace años, se vio de pronto reforzado por el apoyo explícito de Wolfgang Schäuble, antecesor de Merkel en la presidencia del partido, ex ministro de Finanzas y ahora presidente del Bundestag. De hecho, en medios alemanes se daba por hecho, desde hace semanas, que Schäuble era el artífice de la candidatura de Merz, lo que se ha visto como una revancha de estos dos correligionarios, ambos antiguos rivales internos de la canciller.

Merz, político ambicioso y actualmente multimillonario, dejó el liderazgo del grupo parlamentario en 2002, dos años después de que Merkel tomara las riendas del partido y lo arrinconara a él y a varios pesos pesados del partido. Por su parte, AKK representa la lealtad a la línea de la canciller aunque se considera que tratará de dar un sello más genuinamente conservador a la CDU, tras el proceso de “socialdemocratización” que se imputa a Merkel. La victoria de la actual secretaria general, que llegó a ese cargo en febrero por designación de Merkel, supone una especie de “ascenso natural” que podría aportar algo de estabilidad a la coalición de Gobierno entre conservadores y socialdemócratas.

La “era Merkel” comienza hoy el principio de su fin. En el aire, la figura que a partir de hoy tome la canciller en un cargo que pocos creen que pueda defender hasta el final de la legislatura. La mujer más poderosa del mundo dejará de serlo en su propio partido.

Fuente: La Razón

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