La crisis de energía enciende el sur de Irak

Las altas temperaturas del verano, acompañada de los habituales cortes de electricidad, han encendido los ánimos de los habitantes del sur de Irak, que desde el pasado 08 de julio han salido a la calle a protestar contra las deficiencias del servicio eléctrico y la corrupción en Irak. Las manifestaciones que comenzaron en la ciudad de Basora se han extendido a otras áreas del sur de país, como Karbala, Najaf, Nasiriyah y Amarah, entre otras.

El uso de la violencia policial contra los manifestantes, que hasta la fecha se ha saldado con la muerte de al menos 10 personas y 500 heridos, además de la demora del gobierno en atender las demandas de los manifestantes, llevó a un grupo de exaltados a prender fuego a instalaciones petroleras.

Con el fin de proteger los yacimientos petrolíferos y las compañías petroleras, el primer ministro en funciones, Haider al Abadi envió fuerzas especiales antiterroristas a Basora y a otras ciudades del sur de Irak y emitió una orden nacional para que las fuerzas de seguridad estén en alerta máxima ante nuevos disturbios. Según el portavoz de la Comandancia de las Operaciones Conjuntas iraquí, Yehia Rasul, al menos 262 policías han resultado heridos durante las protestas y seis agentes permanecen en estado grave.

La crisis eléctrica que ha desencadenado una ola de protestas en Basora y otras ciudades del sur se debe principalmente a la mala gestión del gobierno iraquí.

El pasado 9 de julio, en una visita a la provincia de Diyala, el primer ministro iraquí reconoció que estos cortes de energía se debieron a la escasez de electricidad que afectaba a Irán, lo que la llevó a cortar su suministro de energía a Irak.

Abadi prometió que la crisis terminaría pronto y que el Gobierno está negociando con las autoridades iraníes para reanudar el suministro de energía de Irán.

Sin embargo, el portavoz del ministerio de Electricidad iraquí, Mohamed Fathi, reveló que Irán cortó su suministro de electricidad a Irak debido a la deuda millonaria acumulada por parte de Bagdad. El Ministerio de Electricidad confirmó que las negociaciones estaban en curso con la contraparte iraní y pero no aclaró las soluciones propuestas.

Irak le debe muchos fondos a Irán, país que también está sufriendo escasez de electricidad en la capital y algunas ciudades del sur debido al mayor uso de electricidad en el verano.

Esta no es la primera vez que Teherán corta el suministro de electricidad a Irak. A principios de 2017, Irán cortó su suministro de energía debido al impago de una deuda de más de 2.000 millones de dólares. El gobierno iraquí accedió a liquidar su deuda pagándola en cuotas, lo que llevó a restablecer el servicio dos meses después de que Irak pagara parte de su deuda.

Las sanciones impuestas por Estados Unidos a Irán podrían hacer ralentizar el pago de la deuda de Irak ya que tendrá que buscar otros mecanismos para liquidar el préstamo fuera del marco de los canales financieros mundiales.

Esto significa que Irán no reanudará su suministro de electricidad en un futuro cercano, lo que podría degenerar en más disturbios que llevarían a Irak a un nuevo periodo de inestabilidad.

Todo esto viene junto con el retraso en la formación del nuevo gobierno. Los resultados finales de las elecciones del 12 de mayo todavía no han sido aprobados por el Tribunal Federal, y las coaliciones ganadoras no han podido reunir a la mayoría requerida para formar un nuevo gobierno. Las negociaciones para la formación del nuevo ejecutivo han estado salpicadas por han estado decenas de acusaciones de fraude, peticiones de repetición de las elecciones y la destrucción de varios millones de papeletas en un incendio. También el mandato del Parlamento venció el 31 de junio, y no parece que, a corto plazo, vaya a surgir uno nuevo.

Fuente: La Razón

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