La esencia de Lope de Vega, más viva que nunca: «Los autores clásicos son un gran tratamiento»

La compañía Teatro Clásico Mediterráneo trae este miércoles, 12 de junio, su representación de «La dama boba», de Lope de Vega, al Teatro Talia de Valencia. Se trata, tal y como comenta su directora, Victoria Savelieva, de una función especial: diseñada en 2013 para conmemorar el 450 aniversario del nacimiento del dramaturgo y el cuarto centenario de la composición de la obra, ha logrado seis años de vida y éxito ininterrumpido, siendo premiada y galardonada en el I Certamen Iberoamericano de Teatro «Ciudad de Trujillo» y ganando Pilu Fontán el premio a Mejor Actriz en la Mostra de Teatre «Ciutat de Dénia» en 2015.

Valencia, Alicante, Barcelona, Torrent, Catarroja, Dénia, Altea, Figueres y Trujillo son algunos de los destinos que ha visitado esta obra de la mano de Savelieva y su equipo.

Diversas claves, según la directora de escena, explican el éxito y recorrido de esta representación. Por un lado, el análisis profundo «de cada palabra del autor». Los actores, cuenta, saben qué quiso decir Lope de Vega en cada detalle, en cada momento. Esta inmersión procede del teatro psicológico ruso, del que Savelieva es discípula. De Stanislavsky y Chéjov procede este método de interiorizar el texto hasta niveles casi metafísicos. «Los actores la disfrutan de verdad, es esto lo que hace que tenga tanto éxito. Perfeccionar profesionalmente no tiene límites».

Una de las novedades de esta representación es que la compañía ha añadido recientemente, gracias a la buena vista de Enrique Fayos, música en directo a la obra, que no solo aportan la banda sonora, sino también «bromas musicales»: onomatopeyas, improvisaciones, sonidos casuales y acompañamientos a lo largo del espectáculo, que aportan vivacidad y dinamismo al texto de Lope de Vega.

Savelieva argumenta que una base potente, trabajada e interiorizada hace que una obra, por mucho que se repita, no se desgaste, sino que poco a poco se va representando de forma más amoldada a lo que son el reparto y, por tanto, el resultado es más real, más humano, más cercano al corazón del público.

Es esta profundidad, a ojos de Savelieva, lo que hace eterno al teatro clásico. Su filosofía, su contenido, sus temas inmortales, su poesía de alto nivel, su belleza y su esperanza, mantiene viva la esencia de las obras, lo que permite que perduren siglos y siglos. «Los autores clásicos son un gran tratamiento», sentencia la directora, que entiende que no hay existencia sin fundamento, y que lo volátil, lo vacío y lo superficial, que hoy podría ser comercial, está condenado al más breve de los triunfos.

Fuente;: La Razón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *