La Guardia Revolucionaria iraní intercepta un petrolero en el golfo Pérsico

La tensión en el Golfo vuelve a encenderse después de que la Guardia Revolucionaria de Irán haya informado este jueves de que el domingo interceptó un petrolero extranjero en el golfo Pérsico por presunto contrabando, según ha informado este jueves la prensa oficial.

“Un barco extranjero que estaba traficando con un millón de litros de petróleo en la isla de Lark, en el golfo Pérsico, fue apresado” el domingo, ha dicho la cadena estatal Press TV, citada por Reuters.

Según el comunicado emitido por este cuerpo militar de elite iraní, su Fuerza Naval estuvo vigilando los movimientos del barco y descubrió que intentaba traficar con el combustible, por lo que pidió una orden judicial para proceder a su detención. La nave tiene capacidad para transportar dos millones de litros de combustible y a bordo de la misma había doce tripulantes extranjeros, indicó la nota, que no reveló ni la nacionalidad de los marineros ni del petrolero.

Los tripulantes habían recibido combustible de contrabando de pequeñas lanchas iraníes y se disponían a entregarlo a otros barcos extranjeros ubicados en una zona más lejana.

Los Guardianes de la Revolución negaron haber detenido más barcos, como publicaron algunos medios de comunicación, y advirtieron de que están vigilando el golfo Pérsico las 24 horas del día para defender los intereses de Irán. De hecho, este anuncio se produce en medio de las especulaciones de los últimos días sobre el paradero de un petrolero emiratí con bandera de Panamá desaparecido en la noche del sábado al domingo en el estrecho de Ormuz.

Algunos medios estadounidenses apuntaron a que había sido retenido por Irán, pero el portavoz de Exteriores, Abas Musaví, dijo el martes que su país había acudido al rescate del barco tras recibir una llamada de socorro debido a una avería.

El comunicado de los Guardianes de la Revolución no aclara si se trata del mismo petrolero.

El pasado 4 de julio, un destacamento de los Marines británicos apresó el superpetrolero iraní ‘Grace 1’ cuando navegaba cerca de Gibraltar ante la sospecha de que trasladaba un cargamento de crudo con destino a una refinería de Siria, lo que supondría un incumplimiento de las sanciones impuestas por la Unión Europea contra el Gobierno que preside Bashar al Asad. Días después, barcazas supuestamente iraníes trataron de desviar un barco británico.

Desde entonces, el ‘Grace 1’ permanece bajo custodia de las autoridades británicas en Gibraltar. La República Islámica ha pedido insistentemente a Reino Unido la liberación del superpetrolero y ha advertido de que adoptará represalias contra los británicos y los estadounidenses por esta acción.

Estos incidentes se enmarcan en la escalada de tensión en el Golfo con motivo del primer aniversario de la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear por decisión de Donald Trump. Incluido el derribo de un dron de EE UU por parte de un misil iraní. Teherán ha comenzado a incumplir gradualmente los compromisos adquiridos en este tratado internacional, volviendo al enriquecimiento de uranio, aunque lejos de los niveles necesarios para fabricar un arma atómica.

Fuente: La Razón

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