La madre Osama bin Laden habla por primera vez

Con un hiyab rojo que cubre su pelo, en medio de una sala en Jeddah (Arabia Saudita), Alia Ghanem, la madre de Osama bin Laden, da la primera entrevista 17 años después de que las torres gemelas fueran derribadas en Estados Unidos. En la casa se observa una fotografía de su hijo primogénito, Osama; otros dos hijos la acompañan ese día.

En la entrevista realizada por un equipo de The Guardian, la mujer describe a un hijo amado que de alguna manera perdió el rumbo. “Mi vida fue muy difícil porque él estaba muy lejos de mí”, dice. Agrega además que “era un niño muy bueno y me amaba mucho”. Ella lo recuerda como un niño tímido.

Revela que Osama se radicalizó cuando ingresó a la Universidad Rey Abdulaziz en Jeddah en donde estudiaba economía.

Durante años, Ghanem se ha negado a hablar sobre Osama, al igual que su familia. Esta vez lo hacen de forma cautelosa. “La gente en la universidad lo cambió”, dice Ghanem. “Se convirtió en un hombre diferente”. Uno de los hombres que conoció allí fue Abdullah Azzam, un miembro de la Hermandad Musulmana que más tarde fue exiliado de Arabia Saudita y se convirtió en el consejero espiritual de Osama.

“Fue un niño muy bueno hasta que conoció a algunas personas que prácticamente le lavaron el cerebro a los 20 años. Puedes llamarlo un culto. Recibieron dinero por su causa. Siempre le decía que se mantuviera alejado de ellos, y nunca me admitiría lo que estaba haciendo, porque me amaba mucho “, publica The Guardian.

La familia revela que vio a Osama en 1999 en Afganistán por última vez. Los hermanos de Osama difieren de la opinión que tiene la madre de este e insisten en recordar que una madre rara vez es un testigo objetivo. “Han pasado 17 años [desde el 11 de septiembre] y ella sigue negando a Osama”, dice Ahmad, uno de los hermanos de Osama “Ella lo amaba tanto y se niega a culparlo”, revela.

Sobre el ataque en Nueva York, Ahmad dice que “fue una sensación muy extraña. Sabíamos desde el principio [que era Osama], dentro de las primeras 48 horas. Desde el más pequeño hasta el mayor, todos nos sentimos avergonzados de él”, cuenta.

Detalla también como su familia en el extranjero regresó a Arabia Saudita y se dispersó por Siria, Líbano, Egipto y Europa. “En Arabia Saudita, hubo una prohibición de viajar. Intentaron todo lo que pudieron para mantener el control de la familia “. La familia dice que las autoridades los interrogaron y, durante un tiempo, se les impidió salir del país. Casi dos décadas después, los Bin Laden pueden moverse con relativa libertad dentro y fuera del reino.

Fuente: La Razón

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