Los enfermos de alzheimer reclaman recursos para evitar desapariciones

Mari Carmen Albalat, de 77 años, también conocida como «Nani» por sus vecinos de Puerto de Sagunto, salió el pasado viernes de su casa, pero no volvió más. La mujer, que padecía alzheimer, se desorientó y finalmente fue hallada sin vida en un descampado entre Puerto de Sagunto y Sagunto este domingo.

Como «Nani», un total de 37.580 personas padecen alzheimer en la Comunitat, de acuerdo a la Conselleria de Sanidad. Sin embargo, Emili Marmaneu, presidente de la Federación Valenciana de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer (FEVAFA), advierte que esa cifra puede aumentar hasta el «medio millón de afectados», puesto que también repercute al entorno del enfermo.

«Muchas veces los familiares tienen que abandonar su vida laboral para poderse dedicar a cuidar al enfermo, o buscar a otra persona para que lo haga», indica. Respecto a «Nani», señala que no se trata de un caso aislado, sino que son muchos los ancianos que salen de su vivienda para hacer recados, y se desorientan, momento en el que intentan llegar, por ejemplo, a «la casa donde vivían de jóvenes o adolescentes».

Para prevenir estas situaciones agónicas, Marmaneu reclama el cumplimiento de los derechos establecidos en la Ley de la Dependencia.

«El Estado solo se hace cargo del doce por ciento del coste de las familias que tienen una personas con dependencia, cuando debería ser del 50 por ciento. Ahí está uno de los grandes déficits del Estado con la Comunitat: los servicio sociales».

Sin embargo, apunta que esta Ley «habla no únicamente de dar dinero a las familias, sino de crear servicios, como centros de día y residencias específicas» para este tipo de pacientes.

Así, indica que estos servicios podrían ayudar a reducir o paliar situaciones como la de Nani, al tiempo que añade que «invertir en centros de día es ahorrar en residencias, porque un centro de día perfectamente dotado, con comedor, almuerzo, comida, transporte, duchas, gimnasio… puede tener un coste de 1.000 euros mensuales», mientras que «la residencia para personas con alzheimer específicamente cuesta entre los 3.500 y los 4.000 euros mensuales».

Finalmente, en cuanto a cómo se puede evitar que los pacientes de esta enfermedad se pierdan, Marmaneu recomienda ponerles un localizador, así como advertir al entorno de que la persona padece la enfermedad. «Si el panadero o el del quiosco saben que tu familiar tiene alzheimer y lo ven, pueden orientarlo y avisar a la familia o Policía Local».

Fuente;: La Razón

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