
El Gobierno francés ha anunciado que suspende durante seis meses la nueva subida de los impuestos sobre los carburantes, para aplacar la revuelta de de los denominados «chalecos amarillos» cuyas protestas han derivado en una crisis social sin precedente en el país. El primer ministro, Édouard Philippe, ha comunicado la moratoria de ese incremento fiscal tras una reunión que esta mañana con su grupo parlamentario en la Asamblea Nacional.
Fuente: La Razón