Marzà, la pieza clave del Consell que condiciona el nuevo Botànic

Dicen los negociadores que el ritmo de constitución de la segunda edición del Botànic es el normal, que no se puede poner a tres partidos con diferentes programas con mayor rapidez. Mientras ayer se celebraba la cuarta reunión entre PSPV, Compromís y Podem, para seguir cerrando el programa del futuro Consell, en Compromís seguían sin resolver su particular batalla interna.

Insisten en tener confirmados los nombres de los consellers antes de tener que votar la investidura de Ximo Puig como presidente y todo por temor a que el conseller de Educación en funciones, Vicent Marzà, quede fuera del nuevo Gobierno.

En el Bloc no se fían de que la vicepresidenta Mónica Oltra, que pertenece a Iniciativa, se la acabe jugando. «Falta comunicación entre Oltra y los negociadores», afirmaban ayer fuentes próximas al comité negociador.

Detrás de estos recelos existen varios factores. En primer lugar, el hecho de que el nombre de Marzà suene cada vez con más seguridad como el sucesor de Oltra al frente de Compromís. En segundo, en el Bloc aún se acuerdan de lo que sucedió hace cuatro años.

La consellera de Educación iba a ser Gràcia Jiménez, era el nombre que había aprobado el Bloc, pero Oltra, afirman estas fuentes, decidió cambiar su nombre por el de Marzà. Jiménez se quedó esperando en un piso próximo al Palau de la Generalitat una llamada de Ximo Puig que nunca se produjo.

Argumentan además que el conseller no se ha ganado la confianza del sector de Iniciativa en el sur de la Comunitat. Culpan a su manera de llevar la política educativa los malos resultados de Alicante, «le tienen ganas».

En cualquier caso, la separación de Educación y Cultura se da prácticamente por cerrada, por lo que Marzà se quedaría sin esta parte de la Conselleria actual.

«Nombres reconocibles»

El PSPV parece estar dispuesto a echar un cable a Compromís. Antes de entrar a la reunión convocada ayer, y que al cierre de esta edición no había finalizado, el representante socialista, Manolo Mata, admitía que sería razonable que para la investidura de Puig ya hubiese una oferta de gobierno, así como la lista de «personas reconocibles y de prestigio».

Fuente;: La Razón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *