Mercosur quiere activar cuanto antes su pacto comercial con la UE

Con un clima de euforia pero también de escepticismo por algunas partes, despertado por el reciente acuerdo comercial con la Unión Europea, comenzó ayer en la ciudad argentina de Santa Fe la cumbre de presidentes del Mercosur que apuntará a tres objetivos bien concretos: ampliar los acuerdos comerciales hacia otros bloques, establecer una reforma de fondo de la estructura burocrática del bloque regional y, sobre todo, instar a los Congresos de los cuatro países para avalar cuanto antes el pacto firmado con la UE.

Los presidentes Mauricio Macri (Argentina), Jair Bolsonaro (Brasil), Tabaré Vázquez (Uruguay) y Abdo Benítez de Paraguay rubricarán hoy el nuevo rumbo liberal de este bloque, lejos ya de su momento izquierdista, en una reunión más efusiva y con proyección hacia el futuro en base al acuerdo que se alcanzó después de 24 años de negociaciones con el bloque europeo.

“El acuerdo que logramos con la Unión Europea consolida al Mercosur para potenciarse como plataforma para integrarse con el mundo”, expresó ayer el secretario de Relaciones Económicas Internacionales del ministerio de Exteriores argentino, Horacio Reyzer en una conferencia que ofreció con el resto de los coordinadores económicos del bloque. Y su par de Brasil Pedro da Costa a Silva acotó con ironía: “Se rompió el hechizo de que el Mercosur no lograba acuerdos”, dijo entre risas.

En rigor, ese «hechizo roto» es el que le dará pie a los jefes de Estado para anunciar negociaciones en marcha de acuerdos de libre comercio con Canadá, Corea del Sur y el EFTA, que integran Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Sin embargo no hay en el ánimo de los presidentes exponer a todo el Mercosur hacia un acuerdo comercial con Estados Unidos, como deslizó Bolsonaro recientemente.

Más bien ésta es una idea que aún debe ser debatida en el bloque ya que no hay consenso pleno de Uruguay o Paraguay. De hecho, Bolsonaro al asumir la presidencia se mostró proteccionista y llegó a burlarse del organismo al decir que era «inútil». Finalmente acabó cediendo ante la presión de sus pares latinos.

Mercosur está dispuesto a que el acuerdo de libre comercio con la UE, que crea un mercado de bienes y servicios de 800 millones de consumidores y engloba casi una cuarta parte del producto interior bruto mundial, entre en vigencia provisionalmente de modo bilateral una vez el Parlamento Europeo lo ratifique.

El objetivo para el Mercosur, con un mercado de 300 millones de habitantes, es que las economías del bloque puedan sacar lo mas rápido posible el máximo provecho de este acuerdo, para cuya entrada en vigor definitiva se calcula un mínimo de dos años. Una vez que entre en vigor, se eliminarán gradualmente en hasta 15 años el 91% de los aranceles y tarifas del Mercosur a los productos europeos y la UE hará la propio con el 92% de los suyos en 10 años.

Venezuela, excluida del grupo no formará parte de la agenda. Sobre la mesa lo que prevalecerán son los temas económicos.

Fuente: La Razón

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