Ortega toma el mayor bastión de la oposición nicaragüense

Cuando se cumplen tres meses de las protestas y el aniversario de la revolución sandinista, el número de muertos crece. La estrategia del régimen parece clara: seguir hasta las últimas consecuencias. El Gobierno de Nicaragua se hizo ayer con el control de la ciudad de Masaya –convertido en bastión opositor– tras un fuerte ataque contra la comunidad indígena de Monimbó, una de las que mayor resistencia ha opuesto al presidente Daniel Ortega desde el estallido social, que se ha cobrado desde el mes de abirl al menos 351 vidas.

Fuente: La Razón

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