Parálisis en las Cortes: Sus señorías, 300.000 euros en tablet y vacaciones sin trabajar

La XIII Legislatura de la democracia echó a andar el pasado 21 mayo, fecha en la que se constituyeron las Cámaras del Congreso y del Senado en una bronca sesión que, a grandes rasgos, dibujó el ambiente en el que probablemente se desarrollarán los próximos plenos. Han pasado 21 días sin apenas actividad parlamentaria, una situación que no exime a sus señorías de recibir su correspondiente remuneración económica.

Según fuentes del Congreso, desde el mismo día que se conforman las cámaras, los parlamentarios empiezan a recibir su correspondiente salario, independientemente de si hay o no actividad en sendas cámaras. Por lo tanto, pese a que desde que arrancó el nuevo curso político los parlamentarios no han celebrado ningún pleno, todos ellos están percibiendo su correspondiente asignación económica.

En líneas generales reciben 2.972,94 euros mes, cifra a la que hay que sumar los complementos en función del cargo que desempeñen y la indemnización para gastos que sean indispensables en el cumplimiento de su función. Este último concepto, no exento de polémica, se destina a cubrir los gastos que les origina la actividad de la Cámara –por ejemplo el alquiler de una vivienda o manutención–, y oscila entre los 1.921 euros para los diputados de circunscripciones distintas a Madrid y los 917,03 euros para los electos por la capital.

Además, tanto los diputados como los senadores reciben lo que se conoce como el «kit tecnológico», compuesto por un teléfono móvil de última generación y una tableta electrónica. Precisamente, el Boletín Oficial del Estado anunció ayer la formalización del contrato para el suministro de tabletas electrónicas para el Senado. Un contrato que asciende a 296.191,77 euros –sin impuestos– destinado a la adquisición de nuevas terminales.

El pliego del contrato asegura que con motivo de la convocatoria de elecciones generales, se precisa disponer de «forma urgente» de dispositivos que permitan a los senadores de la XIII Legislatura el acceso a información en formato digital. La empresa ASSECO Spain se adjudicó este concurso, a través del cual se proveerá con un dispositivo de más de 1.000 euros a cada uno de los 265 miembros de la Cámara Alta.

Ahora bien, por el momento ni los diputados ni los senadores precisan grandes medios tecnológicos para su actividad pública dada la escasa o nula actividad en las Cortes Generales desde que se constituyeron las mismas el pasado mes de mayo.

No en vano, desde el inicio de la legislatura se han celebrado en España unas elecciones municipales y autonómicas, otras europeas, una ronda de consultas con el Rey y el encargo del Monarca al líder de Partido Socialista para formar Gobierno. Sin mayorías contundentes, el nuevo Ejecutivo se antoja complicado y las negociaciones difíciles. Si bien no hay una fecha fijada aún para debate de investidura en el Congreso, desde el Gobierno en funciones valoran la primera quincena de julio dado que posteriormente el líder socialista tiene varios compromisos internacionales.

Por lo tanto, el intervalo que separa el inicio de las negociaciones de Sánchez con las distintas formaciones que arranca hoy con su ronda de entrevistas con los líderes de Podemos, Ciudadanos y Partido Popular con la posible fecha de su investidura es de casi un mes. Durante estos 30 días, los 360 diputados y 265 senadores seguirán felizmente cobrando aunque su actividad sea mínima.

Vacaciones de verano

De hecho, el calendario de actividades del Congreso correspondiente a la semana en curso solo contempla la reunión de la Mesa y de la Junta de Portavoces. El resto de miembros de las cámaras, más allá de sus reuniones de partido o participación en actividades personales no trabajarán para aprobar ninguna ley, norma o disposición que redunde en los ciudadanos. Tampoco lo harán en ninguna Comisión dado que por el momento no se ha constituido alguna, según reza la página web del Congreso.

Por otro lado, el artículo 73 de la Constitución, por un motivo que cada vez se entiende menos, establece que las cámaras se reúnen anualmente en dos periodos ordinarios de sesiones: el primero, de septiembre a diciembre, y el segundo, de febrero a junio. Es decir, hay tres meses al año que no son hábiles para la actividad parlamentaria: enero, julio y agosto. Son las conocidas como vacaciones parlamentarias. Es decir, que si Pedro Sánchez expone su programa electoral el próximo mes de julio y logra la confianza de la mayoría absoluta del Parlamento, sus señorías se irían directamente de vacaciones y sería la Diputación Permanente la encargada de responder en sendas cámaras.

12.000 € por apenas actividad

Aunque la formación del Gobierno de Pedro Sánchez es díficil, en caso de que finalmente se logre, no será antes del próximo mes de septiembre cuando la actividad de las cámaras empiece a rodar. En este escenario, tanto los miembros de la Cámara del Congreso como del Senado habrían recibido el salario correspondiente a cuatro meses –mayo a septiembre–, es decir más de 12.000 € por apenas actividad parlamentaria.

Fuente: La Razón

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