
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, convocó una rueda de prensa para pedir la comparecencia “urgente” de Pedro Sánchez en el Congreso e instar en su nombre y en el de Pablo Casado a los ciudadanos a manifestarse el domingo contra Sánchez. Declaraciones que llegaban después de que ayer se conociera que se había plegado al «chantaje» de los independentistas catalanes al aceptar crear un foro de partidos para negociar el futuro de Cataluña e introducir la figura de un fedatario o mediador y ha exigido su comparecencia en el Congreso para que dé cuenta de sus planes en esta materia.
El líder de Cs llamó también a salir a la calle este domingo en la plaza de Colón a todos los que defienden la Constitución, a todos los que más allá de ideologías y de siglas quieren una España unida, «hay que frenar a Sánchez y decirle ya basta». Aseguró que si no se puede frenar a Sánchez en los debates a los que no va a acudir «habrá que frenarlos en las calles» y «tendrá que escucharles en las calles y en las urnas» y llamó a crear un frente cívico para decirle que «no estamos dispuestos a vender nuestro país». «Ha llegado el momento de sumar, unir y dar la batalla institucional y cívica», dijo para evitar que «se ponga en marcha la mesa de la vergüenza».
El líder de PP tampoco descartó en una entrevista a Efe a llamar a los españoles a movilizaciones en la calle para protestar por esta negociación.
El líder del PP ha calificado a Sánchez de «felón» y ha considerado que está deslegitimado para seguir ni un día más en el Gobierno debido a esta negociación que ve como «lo más grave que ha pasado desde el golpe de Estado del 23F». «El presidente del Gobierno tiene que convocar elecciones de inmediato y si no lo hace no descartamos ningún mecanismo para forzarle a cumplir con su palabra y a escuchar el clamor de la sociedad española», ha afirmado Casado, apuntando directamente a movilizaciones en las calles. Tampoco ha descartado presentar una moción de censura porque en España «está habiendo un golpe al Estado» ante el que el PP no se va a quedar «cruzado de brazos».
Fuente: La Razón