PP y Cs descartan la abstención en septiembre

PP, Ciudadanos y Vox dijeron «no» a la investidura de un Pedro Sánchez que hasta el último momento buscó el cuerpo a cuerpo con Podemos. Las tres formaciones mencionaron en sus discursos sus convicciones de que «España prevalecerá» a pesar de todo.

El líder del PP, Pablo Casado comenzó su intervención a modo de cuento: «Y cuando despertó Pedro Sánchez, el elefante morado de lazo amarillo, todavía estaba allí». Criticó el «bochornoso» espectáculo al que estaban sometiendo a España y tildó de «mercado persa de ministerios y lo ocurrido donde, dijo, «lo peor de todo es que ha sido para nada». Le vaticinó a Sánchez que «su investidura ya es la historia de un gran fracaso» y, parafraseando las mismas palabras que el líder socialista le dedicó entonces a Mariano Rajoy, le espetó: «La responsabilidad es solo suya». Denunció la «encarnizada lucha de poder» librada entre PSOE y Podemos a quienes recriminó que «son incapaces de pactar para construir, solo se alían para destruir» y comparó el pasado Gobierno Frankenstein con los intentos del de ahora que afirmó son «una parodia del jovencito Frankenstein». El líder de los populares reprochó a Sánchez sus intentos de pactos con «los que quieren terminar con la monarquía parlamentaria». Reprochó al líder socialista que les haya exigido «un cheque en blanco», algo que «no podíamos aceptar». Casado pidió a Sánchez que renuncie a «hacer del radicalismo un socio preferente» y le instó a ensanchar el espacio de la moderación «y hacerlo tan grande que los dos podamos ganar en él». En tono irónico le espetó: «Prefiere seguir en su manual de escapada, su manual de resistencia, porque en el de buen gobierno no tiene quién le escriba». «Solo nos debemos a España y su gobierno sería una amenaza».

Menos lucido estuvo el líder de Ciudadanos, Albert Rivera que volvió a su discurso de hace dos días y se repitió en la idea del «plan Sánchez» y su banda lo que provocó que sus señorías protestaran con cierta sorna por su reiteración. Rivera criticó a Sánchez por el «espectáculo» que ha hecho a todos «perder el tiempo, la esperanza y las ganas» y comparó las negociaciones entre Sánchez e Iglesias como un botín. «Ustedes han tratado a España como un botín y España no es un botín a repartirse con carteras» y consideró que el «plan Sánchez» era llegar hasta el final para repartírselo. «Toda España paralizada por un ministerio», enfatizó. Rivera y se preguntó cómo van a gestionar la economía de España si no se pone de acuerdo en el nombre de las carteras y advirtió de que «por mucho que alarguen el teatro y la escena, esto seguirá». «Los españoles no se merecen ni este espectáculo ni un gobierno como el de usted». El presidente de la formación naranja sacó pecho por el acuerdo alcanzado en Andalucía y lo puso a modo de ejemplo como fórmula en la que «dos proyectos distintos se han puesto de acuerdo y saben gobernar», y les reprochó a los socialistas que ellos no hayan sabido hacerlo. «Les separa el ego y no han podido repartírselo».

Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal dirigió su discurso a ERC, al PNV, a Bildu, a Podemos. «Es mucho mejor, mucho más honesto con nosotros mismos, dirigirnos a los capos del Frente Popular que perder el tiempo discutiendo con el que va a ser su empleado». Abascal consideró que «la riña» que han protagonizado estos días PSOE y Podemos «no es de verdad» porque, no discuten de política, ya que «en eso están de acuerdo», sino que lo hacen al que quieren que sea su empleado «porque no les han preparado a tiempo sus poltronas, sus bicocas y sus despachos». En representación de los españoles «probablemente más de los que nos han votado», dijo que «ni hoy ni en septiembre ni nunca apoyaremos a la marioneta que quieren poner al frente del gobierno de España y contra España» y no lo harán «ni por acción ni omisión», dos fórmulas que dijo el líder de Vox, han encontrado estos partidos para «moverle los hilos». A Iglesias le indicó que Vox no apoyará nunca un gobierno con «ministros chavistas que llegue a la destrucción de los derechos civiles o la monarquía parlamentaria». Gabriel Rufián que «nunca» apoyarán «un gobierno que haya obtenido el salvoconducto de los golpistas». A Bildu que no apoyarán un gobierno deseado «por el terrorismo» y que será utilizado para «blanquearlo» y al PNV les llamó «soberbios» vestidos de hombres de Estado. «Si algún día logran colocar a su peón al frente, Vox irá a la «oposición frontal a ese testaferro».

Fuente: La Razón

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