Primeros barcos falleros llegados a Valencia en 1961

PRIMEROS BARCOS FALLEROS LLEGADOS A VALENCIA EN 1961
barco fallero de sudamericaEl I Barco Fallero de América llegó a Valencia hace 55 años con 500 emigrantes que vivían en Chile, Argentina, Uruguay y Brasil
Un barco nostálgico
Llegada del I Barco Fallero que atracó en el desaparecido muelle de Caro.
Un pequeño grupo de valencianos emigrados en Santiago de Chile y nostálgicos de su tierra decidieron un día crear la Casa de Valencia, donde celebrar las alegrías y sollozar la lejanía de Valencia.
Al frente del proyecto el activo valenciano Emilio Sanz Redó. Plantaron falla y organizaron en 1961 el primero de los doce barcos falleros que arribaron al puerto de Valencia, de cuya iniciativa se conmemora el 45 aniversario.
El primer buque que llegó a Valencia fue el Cabo San Vicente, en posteriores viajes los expedicionarios utilizaron el Cabo San Roque.
En el I Barco Fallero colaboró la falla El Turia de Buenos Aires. “Hablamos con ellos y comenzamos a diseñar lo que sería el viaje conjuntamente con la compañía Ibarra”, explica Emilio Sanz.
barco fallero de sudamerica2De justicia es reconocer que todos estos viajes se llevaron a buen puerto, y nunca mejor dicho, por el entusiasmo y valencianía de muchos de los emigrantes valencianos.
Del total de los cerca de 500 valencianos que llegaron a la ciudad con motivo de las fiestas falleras, un porcentaje muy elevado se quedó para vivir el resto de su existencia con sus familiares o en numerosos pueblos limítrofes.
El III Barco Fallero fue toda una gran fiesta de entusiasmo. Todas las noches en la sala principal del barco tenían lugar actos en los que confraternizaban tanto los emigrantes valencianos con otros pasajeros que se habían sumado al viaje para conocer Valencia.
A los festejos de esta tercera singladura asistieron, como testigos de excepción, un grupo de periodistas valencianos que embarcaron en el Cabo San Roque a su llegada a Algeciras.

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Como han cambiado las cosas…En el vídeo se puede observar la Ofrenda, que aún no disponía del tapiz actual que no fue implantado hasta el 87 gracias al encargo al maestro Azpeitia, o uno de los últimos barcos falleros, aquellos que siguieron la estela del iniciado tren fallero del 27.
En las fiestas falleras de 1961 tuvo especial relieve la llegada del primer barco fallero procedente de Sudamerica siendo recibido con gran entusiasmo en el puerto valenciano.