Putin ofrece sus cazas Su-35 a Turquía

Rusia no está dispuesta a dejar pasar una oportunidad de aumentar su influencia en Oriente Medio, y menos aún si se le ofrece una oportunidad a su industria armamentística. Este jueves, tras anunciar el envío a Turquía de una nueva partida de sistemas de misiles S-400, el Kremlin se mostró dispuesto a venderle cazas S-35 tras la negativa de Washington a suministrar a Ankara los F-35. El jefe del consorcio estatal Rostej, Serguéi Chémezov, aseguró que Moscú está dispuesta a abrir cuanto antes negociaciones con Ankara para la venta de cazas Su-35.

“El suministro a Turquía de los componentes de los S-400 se realiza en estricta consonancia con las condiciones del contrato suscrito con la parte turca y en línea con los plazos consensuados por ambas partes”, informó el Ministerio de Defensa en un comunicado. Según Moscú, varios aviones militares de transporte Ruslán e Il-76 fueron los encargados del traslado de los componentes del sistema de misiles hasta un aeródromo a las afueras de la capital turca.

En total, Rusia ya ha completado varios envíos desde que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, diera el visto bueno a la polémica transacción. Este contrato ha provocado un enfrentamiento entre Ankara y Washington, que presionó en vano durante meses al Gobierno turco para que no hiciera efectiva la compra de los S-400. Después de este paso, la industria de defensa rusa se muestra confiada en llegar a un acuerdo con Turquía -país miembro de la OTAN- para la firma de nuevos contratos.

La Casa Blanca suspendió esta semana la venta de cazas F-35 con el argumento de que dichos aparatos no pueden coexistir con los S-400 rusos. “Desafortunadamente, la decisión de Turquía de comprar el sistema de defensa antiaérea ruso S-400 hace imposible que continúe su participación en el ‘F-35’”, señaló en un comunicado.

El argumento es que el ‘F-35’ no puede coexistir con una plataforma rusa de recopilación de información de Inteligencia que será utilizada para aprender sobre sus capacidades avanzadas”, antes de agregar que Estados Unidos “ha trabajado activamente con Turquía para dar soluciones de defensa antiaérea que satisfagan sus legítimas necesidades defensivas”.

“Esta Administración ha hecho múltiples ofertas para llevar a Turquía a primera línea para recibir el sistema de defensa antiaérea Patriot”, desveló, al tiempo que recalcó que “Turquía ha sido desde hace 65 años un aliado duradero y de confianza en la OTAN, pero aceptar los S-400 socava los compromisos de los Aliados para alejarse de los sistemas rusos”.

En este sentido, ha manifestado que la decisión de Ankara “tendrá un impacto negativo en la interoperabilidad de Turquía con la Alianza” y ha dicho que, pese a ello, “Estados Unidos tiene en alta estima la alianza estratégica con Turquía”. “Como aliados en la OTAN, nuestra relación tiene muchas capas, y no se centra únicamente en el ‘F-35’. Nuestra relación militar es firme y seguiremos cooperando con Turquía de forma extensa, teniendo en cuenta las limitaciones que supone la presencia del sistema S-400 en Turquía”, ha remachado.

Ankara reacción a esta decisión tachándola de “paso unilateral incompatible con el espíritu de la Alianza” y que “no se basa en ninguna justificación legítima”, dijo en un comunicado. “Hacemos un llamado a Estados Unidos para que reparen este error que está destinado a infligir un daño irreparable en nuestra relación”, añade la nota de Exteriores en Ankara.

Fuente: La Razón

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