Rajoy se moviliza en el giro al centro y Aznar desaparece

La mayoría de los candidatos del PP no querían al ex presidente del Gobierno José María Aznar en campaña en estas elecciones autonómicas y municipales; y Aznar estará desaparecido hasta que pasen los comicios. La justificación sostiene que el ex presidente está «de viaje» prácticamente todo el mes. Lo cierto es que Aznar no ha dicho palabra desde el batacazo del 28-A y que estará ausente en esta campaña. Pero es probable que sí haya tenido noticia de los movimientos dentro del partido que responsabilizan del desastre electoral a la influencia «aznarista» en la estrategia de Pablo Casado. Las elecciones generales estuvieron dominadas por la sombra de José María Aznar y por la referencia de Vox. Esta campaña autonómica y municipal arranca con el otro ex presidente del Gobierno del PP, Mariano Rajoy, en Zamora y con actos programados en Galicia durante el fin de semana, que quedan condicionados por el fallecimiento de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Rajoy hace campaña; el lema del PP para el 26-M es «centrados en el futuro»; y de Pablo Casado se dice que ha moderado su discurso y que está más «centrado» que en las anteriores elecciones. Son movimientos con los que Génova responde a la enmienda que los «barones» formularon en el Comité Ejecutivo que analizó los malos resultados del 28-A. Entonces, la conclusión generalizada fue que el error había sido abandonar el centro y blanquear las siglas de Vox, homologándose con un partido que Casado por primera vez calificó de «extrema derecha».

Rajoy reapareció ayer en Zamora para pedir el voto para su partido de la mano de quien fuera su «número tres» en el PP, Fernando Martínez-Maíllo. En la práctica, Martínez-Maíllo ejerció como «número dos» del partido en el día a día durante su etapa, cubriendo a la secretaria general y entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. Ella ostentaba el cargo de secretaria general, y Rajoy despachaba de la intendencia del partido con su coordinador general.

Rajoy reivindicó en su discurso el centro y la moderación, después de que, desde la dirección nacional, hayan apuntado hacia su «legado» para explicar los malos resultados electorales. En Castilla y León, Rajoy proclamó que «el PP siempre ha estado en el mismo sitio y es la mayor fuerza política de España». También aseguró que van a trabajar intensamente «desde la moderación, la solvencia, la sensatez y el sentido común» para presentar una buena propuesta y para ganar la confianza de la gente una vez más. Por su parte, Martínez-Maíllo, ahora senador electo por Zamora, reivindicó la bandera del centro y del centro-derecha, ya que el partido «es mucho más que Génova», es un partido «muy fuerte, con una gran estructura territorial y que lleva muchísimos años».

El ex coordinador general fue uno de los desplazados del Congreso hacia el Senado para que entraran nuevas caras más cercanas al equipo de Casado. Y en un momento tan crítico como el actual para la organización popular, cada mensaje se lee al milímetro, y de sus palabras ayer dedujeron, lógicamente, que estaba enviando un toque de atención a Génova, pero, sobre todo, al votante. En el sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) con proyección de voto para las elecciones autonómicas y municipales, el PSOE ganaba en votos al PP hasta en Castilla y León, uno de sus bastiones territoriales. Según los datos del CIS de Tezanos, como se conoce en esta etapa al organismo público por la «mano» de su director, José Félix Tezanos, ex miembro de la Ejecutiva socialista, el PSOE mejoraría los últimos resultados de Juan Vicente Herrera, presidente autonómico del PP que no repite en estas elecciones. Herrera se ha señalado por marcar distancias con la estrategia de virar hacia la derecha para competir con el partido de Santiago Abascal y recuperar votantes más conservadores.

Martínez-Maíllo defendió que los votantes de Vox tienen que abrir una reflexión de cara a las elecciones de mayo. «Si quieren que gobierne el Partido Socialista, Vox es un magnífico aliado, con el que, por cierto, el PP no tiene casi nada en común, por no decir nada».

Fuente: La Razón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *