«Tengo muy claro que el pueblo valenciano no es nacionalista»

El cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Més Compromís, Joan Baldoví, apoya la vía valenciana como la mejor manera de llegar a acuerdos.

–¿Cómo va a convencer a los votantes de la utilidad de Més Compromís en Madrid?

Intento trasladar dos mensajes claros: acordar la política útil, que es la esencia de lo que debe ser la política. Aquella que llega a acuerdos frente a la política inútil que hemos visto durante estos meses. Pero no solo del PSOE y Podemos, también de los demás, que no han sido capaces de hacerlo a pesar de las reiteradas llamadas del señor Sánchez. Nosotros lo que decimos es que tenemos un bagage en el que hemos demostrado que en todas las instituciones en las que estamos llegamos a acuerdos con diferentes formaciones. Estoy convencido de que una parte importante del electorado pide que lo hagamos así y esa capacidad la tenemos. Queremos ser parte de la solución y no del problema.

-¿Cuáles son los retos más importantes para los valencianos en esta nueva legislatura?

Como valenciano, pero también como ciudadano del mundo, hay un reto fundamental que es la emergencia climática. Nos lo tenemos que creer porque tierra solo tenemos una y hay que cuidarla. Estemos hablando de empleo verde, de transporte, de energías renovables, de descarbonizar, de fijar a la gente en el territorio, de ayudar a nuestros agricultores… Para cuidar a nuestra gente necesitamos recursos. Por eso hay que encontrar una solución al problema de la financiación y también al de la deuda. No podemos olvidar que los valencianos debemos casi dos presupuestos y medio por una deuda que nosotros no hemos generado. Pero también la regulación de los precios del alquiler, el blindaje de las pensiones en la Constitución, que el Estado asuma su parte en la dependencia y tener recursos para hacer políticas en juventud o en I+D+i… Tenemos menos dinero que otras comunidades autónomas.

– Se dice que ustedes nunca han sabido negociar con los diferentes gobiernos contrapartidas para la Comunitat que se reflejen en los presupuestos.

Compromís no es el PNV ni Convergencia. Somos una coalición en la que primamos, por encima de todo los acuerdos con partidos progresistas.

– Los acuerdos para cambiar el sistema de financiación no serán tan fáciles después del bloque que han conformado las autonomías del norte en contra de las reivindicaciones valencianas.

Ante este semi lobby de las comunidades del norte tendríamos que hacer otro de las del sur y del Mediterráneo. Hablo de Murcia, de Andalucía, de Baleares, de Cataluña, de Valencia. Alguien debería darse cuenta de que o esto se equilibra o los desequilibrios territoriales acabarán afectando al modelo. Creo que, a lo mejor, nadie tiene que perder, sino que el Estado debería de plantear poner más recursos encima de la mesa y evitar duplicidades como los ministerios de Cultura, de Educación o de Sanidad, porque ya tenemos las competencias transferidas. Es posible que no hagan falta con ese volumen de funcionariado. Y a lo mejor se deberían limitar a conseguir una cierta armonización en aquellas cosas que pudieran suponer agravios comparativos. Me parece muy injusto que esas comunidades que están siendo bien tratadas hagan lobbys contra comunidades que cada año nos tenemos que endeudar para poder prestar los servicios que ellos ofrecen sin ningún problema. Y no entiendo por qué un valenciano recién nacido llega con una deuda de nueve mil euros y un niño que nace en Cantabria no la tiene.

– El tema de la eliminación de ministerios es justo lo contrario de lo que defiende Vox.

Más que eliminación, yo hablo de reducir. He de decir que en la pasada legislatura tuve el privilegio de estar una comisión que se llamó, Para la Evaluación y Modernización del Estado Autonómico. Le puedo decir que por allí pasaron desde los tres padres de la Constitución que quedaban vivos, hasta presidentes autonómicos y otras personalidades totalmente independientes. Todos ellos coincidían en que el Estado de las autonomías supuso una modernización del Estado y poder llegar a cotas de bienestar que nunca se habían alcanzado. Cuando algunos intentan relacionar autonomías con despilfarro yo les recordaría que cuanto más cercano está el poder de la gente es más probable que sea más eficiente. Yo le diría a Vox que mirara a los países más importantes de Europa o Estados Unidos que tienen muchas de estas competencias transferidas sin que pase nada. Yo creo en el Estado autonómico.

– ¿Habrá guerra para cambiar la financiación?

Será difícil, pero esto se tiene que arreglar sí o sí. Si la Comunitat Valenciana fuera una empresa privada estaría en banca rota. Claro que habrá problemas, porque cada uno intenta mantener un status quo que le da ventajas con respecto a otros, pero hay de cumplir la Constitución en aquel artículo que dice que todas las comunidades tendrán suficiencia financiera. La nuestra no la tiene. Hay problemas de transferencia y nos afecta el dumpin fiscal que por ejemplo hace la Comunidad de Madrid que se permite bajar impuestos y chupar más empresas que quieren librarse de unos pagos que sirven aquí para que haya más servicios. Madrid está aprovechando su factor de capitalidad de una manera injusta.

– Cómo se pueden hacer políticas desde Madrid que favorezcan a los valencianos?

Nosotros entendemos que se ha de valencianizar la política española. Primero en la capacidad de llegar a acuerdos en todas las instituciones desde la izquierda. Y después hay que copiar el tipo de política que se hace aquí. Es decir, ir de las cosas grandes a las pequeñas. Aquí se ha hecho una política de pensar en las personas. La suma de muchas cosas pequeñas hace algo muy grande.

-¿Cuáles son los tres objetivos a conseguir?

Un Gobierno progresista, la financiación y la deuda, así como que los Presupuestos Generales sean justos con esta tierra, sobre todo en infraestructuras, porque tenemos muchos años de penalización en cosas que no están hechas.

– Según las encuestas unirse a Más País no les va a traer mejores resultados. ¿Se han equivocado?

No. La gente está harta del tema catalán y creo que en los últimos días aparecerá una corriente de gente moderada que apuesta más por la solución. Creo que hay más personas cabreadas con el PSOE y Podemos. También hay quien pensaban no ir a votar y nuestra oferta puede hacerles cambiar de opinión. Creo que el resultado será mejor que lo que apuntan las encuestas. Nuestra alianza tiene futuro.

– ¿Qué opina de la situación en Cataluña?

Visto que el propio Gobierno está poniendo a los pies de los caballos al conseller Buch, creo que por una parte y por la otra, después de las elecciones faltarían políticos que no tuvieran miedo a decirles a los suyos determinadas cosas, a mirar más lejos y que entendieran que si seguimos como ahora, poniendo gasolina desde las dos partes, probablemente este problema se lo pasaremos a nuestros biznietos. Tenemos que llegar a un punto en el que todos perdamos, pero que seamos capaces de entendernos, al menos, para dos o tres legislaturas.

-¿Apoya usted la resolución aprobada por el Bloc en la que se defiende la amnistía de los políticos condenados?

Critico totalmente la violencia. Las cosas pacíficamente se pueden defender todas y con violencia de ninguna de las maneras. Yo soy del Bloc y para mí la disciplina en todos los órdenes de la vida es fundamental. Por lo tanto la apoyo. Sobre la amnistía, con políticos presos (él los denomina así) probablemente no podremos avanzar. Sería bueno que salieran, porque contribuiría más a unasolución que mantenerlos en la cárcel. Si los políticos fueran capaces de sentarse a negociar seguramente se encontraría una solución que no pasara por la autodeterminación.

-¿Cree usted que los valencianos son nacionalistas?.

No, no. Los políticos tenemos convicciones y a mí me gustaría que el sentimiento valenciano fuera más fuerte, pero entiendo muy bien cómo es el pueblo en el que vivo. Esta sociedad, por mucho que diga la señora Bonig o Toni Cantó, ha aprendido a vivir sin el conflicto y me parece muy irresponsable que quieran volver a enfrentar a valencianos contra valencianos. Somos una sociedad absolutamente diferente a la de Cataluña o el País Vasco.

– En su partido hay imputados a los que nadie ha obligado a dimitir. ¿Tienen ustedes una doble vara de medir en estos asuntos?

Hemos pedido siempre la dimisión de los políticos que han sido corruptos y que han puesto la mano en la caja. En el caso de Fuset no está en este ámbito y no es comparable. Y en el caso de Trenzano he hablado con él y me ha dicho que se siguió escrupulosamente el procedimiento administrativo en la concesión de las ayudas a las empresas del hermano del presidente, Ximo Puig. Si no es así alguien deberá asumir responsabilidades.

-A cambio de qué daría usted su apoyo a Sánchez?

A cambio de una agenda valenciana como la que le enviamos en los meses de julio y agosto. El acuerdo que le propusimos era perfectamente asumible por todos, porque no se planteaba qué hay de lo mío, sino qué hay de lo de todos. Sin reparto de sillones.

Fuente;: La Razón

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